El pasado 2017 se vendieron en España 2.277.728 vehículos de ocasión, lo que supone un crecimiento del 9,4% respecto a 2016. De ellos, 1.964.277 fueron turismos 4x4, un 10,4% más que el ejercicio anterior, y 313.451 comerciales ligeros (LCV), con un aumento del 3,2%. En diciembre, por el contrario, las ventas descendieron un 3,2%, con 228.756 vehículos transferidos, 200.623 turismos 4x4, con una caída del 2%, y 28.133 comerciales ligeros, un 10,5% menos que en diciembre de 2016.

Respecto a la edad, del total de vehículos transferidos en 2017, el 59,74% (1.360.745) superó los diez años de antigüedad, porcentaje superior en el caso de los VCL que alcanzan el 62,9% (197.154) y en turismo el 59,24% (1.163.591). En opinión de Ancove, es preocupante que estos vehículos de más edad hayan crecido por encima del conjunto del mercado, un 14,5%, cuando el conjunto de vehículos de ocasión aumentó el pasado año un 9,4%.

Especialmente alarmante, en opinión de la asociación, son los vehículos comerciales de más de diez años, comprados para usos profesionales, que el pasado año crecieron un 10,1% cuando en conjunto lo hicieron un 3,2%. Los turismos de VO más viejos aumentaron el pasado año un 15,3% frente al 10,4% del conjunto de edades.

La venta de vehículos de más edad suponen un doble riesgo. Por un lado, son unidades que contaminan considerablemente más y con medidas de seguridad muy inferiores a los vehículos más jóvenes. Pero, por otro, como ya viene alertando Ancove desde hace muchos meses, el mercado de VO de los vehículos más viejos es donde concentran su actividad los falsos particulares, vendedores seudoprofesionales al margen de la ley que se dedican a la recompra sin garantizar los vehículos, como tienen la obligación de hacer los comerciantes legales, y muchas veces en mal estado de conservación”, declara Elías Iglesia, presidente de Ancove.

En este sentido, la asociación ha solicitado al Gobierno la creación de un plan de rejuvenecimiento del parque que incluya medidas que favorezcan la sustitución de los vehículos más antiguos por otros que, aunque de segunda mano, no sobrepasen los 4/5 años, aportando unos niveles de eficiencia y seguridad muy superiores a las unidades de más de 15 años.

No debemos olvidar, según Iglesias, que “la gente que compra vehículos de más de diez años lo hace por necesidad, no por gusto. Son ciudadanos con derecho a usar un vehículo, a pesar de que no tengan la misma autonomía económica. Es a este tipo de conductores a los que deben ir dirigidas las ayudas al rejuvenecimiento del parque”.