Apple obtuvo recientemente una patente que le permitía agregar nuevas funciones a su servicio CarPlay y aumentar la sincronización entre el iPhone y el auto. La patente lleva el nombre de 'Accessory control with geo-fencing', lo que se traduciría como restricciones por ubicación geográfica. Apple solicitó la patente en junio de 2012.

 

Esta función posibilita a CarPlay interactuar con un iPhone con el que está enlazado y convertir al teléfono móvil en la llave a distancia. Una vez hecha la vinculación entre ambos, el iPhone podría encender el motor, quitar el seguro de las puertas, activar el antiempañante de vidrios y abrir la cajuela o maletero. Para que esto pudiera funcionar, primero se tendría que enlazar el iPhone (o dispositivo móvil de Apple) con el auto.