Arval, compañía de soluciones de movilidad del grupo BNP Paribas, participó en la tercera edición del Smart City Expo World Congress, celebrada en Barcelona. Durante el salón dibujó cómo serán las urbes del futuro, unas ciudades que comienzan a ser ya una realidad.

Para Arval, el catalizador del cambio será el vehículo, pero también el propio ciudadano, que se convertirá en el centro de toda la organización. En este sentido, las redes sociales y tecnologías online serán las encargadas de mantener esta estructura interconectada, facilitando la comunicación y los servicios.

En opinión de la filial de BNP Paribas, la clave para convertir las urbes en espacios más saludables y menos contaminados no es castigar el uso del automóvil, sino entender que hay que adecuarlo a la necesidad, lo que dará lugar a una movilidad alternativa, cómoda y rápida.

La compartición de vehículos, en este entorno no tan lejano, se convertirá en una máxima. Las soluciones de carsharing profesional no quedarán únicamente restringidas a actividades empresariales, sino que se extenderán al ámbito privado para hacer más eficiente cada trayecto.

De esta forma, las medidas de conducción compartida dejarán de ser una iniciativa residual de compañías que quieren proyectar una imagen de modernidad, para convertirse en el "pan nuestro de cada día".

Esta movilidad compartida tendrá como protagonista indiscutible al vehículo de tecnologías eficientes, como la eléctrica, que además de suponer un ahorro extra en consumo, representa la base para alcanzar un parque eficiente y con cero emisiones.

Según la consejera delegada de Arval, Cecilia Boned, "las ciudades encontrarán un gran aliado para la movilidad en el vehículo de empresa: el que antes se renueva, el que mayor avance tecnológico incorpora y el que puede hacer que los servicios conectados se desarrollen con mayor rapidez".