En 2017, Bosch consiguió un importante aumento de sus ventas del 6,7%. Según las cifras preliminares, la compañía generó ventas por 78.000 millones de euros el año pasado, lo que supone, después de ajustar los efectos de los tipos de cambio, un incremento del 8,3%, ya que los resultados de las ventas se vieron afectados negativamente en unos 1.200 millones de euros. “Superamos nuestras previsiones de crecimiento y mejoramos aún más nuestra rentabilidad. En 2017, nuestras ventas fueron más altas que nunca”, ha declarado Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Robert Bosch, en la rueda de prensa de presentación de las cifras preliminares.

El beneficio operativo antes de impuestos e intereses (EBIT) aumentó, en 2017, hasta alcanzar unos 5.300 millones de euros, lo que equivale a un margen EBIT de operaciones del 6,8%. Todas las áreas empresariales desempeñaron un papel importante en el positivo desarrollo del negocio de la compañía en 2017. Según cifras preliminares, las ventas de Mobility Solutions crecieron un 7,8%, el triple que la producción mundial de automóviles, hasta los 47.400 millones de euros. Después de ajustar los efectos derivados del tipo de cambio, el crecimiento fue del 9,2%, impulsado principalmente por la fuerte demanda de sistemas de inyección diésel -especialmente en vehículos comerciales-, de sistemas de inyección de gasolina, así como por los sistemas de asistencia al conductor y de 'infotainment'.

De cara al próximo año, la empresa ve numerosas oportunidades para llevar la conectividad a otras áreas tales como fábricas, edificios y ciudades, así como para transformar la movilidad. Bosch observa un enorme potencial de ventas en la industria conectada o Industria 4.0. Una nueva unidad operativa, Bosch Connected Industry, ha iniciado operaciones, a principios de enero de 2018, con 500 empleados. Aquí es donde Bosch reunirá todas sus actividades y experiencia en Industria 4.0, especialmente en lo que respecta a software y servicios. En el futuro, la compañía también aportará su experiencia en la implementación de la Industria 4.0 para dar un servicio de asesoramiento a terceros. Hasta 2020, Bosch pretende aumentar sus ventas en este área en más de 1.000 millones de euros.

En el ámbito de la movilidad urbana, la plataforma de scooters eléctricos compartidos Coup llevará sus vehículos a las calles de Madrid a partir de este verano. La automatización también ayudará a aliviar la carga del tráfico urbano: para comienzos de la próxima década, Bosch y Daimler harán que los vehículos completamente automatizados y sin conductor sean una realidad en las ciudades. Bosch y Daimler dieron, en 2017, un paso más hacia la conducción automatizada: en el parking del Museo Mercedes-Benz ambas compañías lanzaron la primera solución del mundo para un servicio de aparcamiento totalmente automatizado.

Con respecto a la electrificación, y para vehículos híbridos, Bosch comenzó la producción de una nueva batería de 48 voltios que es fácil de integrar en nuevos modelos de vehículos. A partir de 2019, el nuevo eje motriz eléctrico de Bosch, “e-axle”, aumentará la autonomía de los coches eléctricos. Además, la compañía está trabajando junto con Nikola Motors, empresa emergente de Estados Unidos, en el desarrollo de un eje eléctrico impulsado por hidrógeno para camiones pesados. En China, el mayor mercado de electromovilidad, Bosch colabora con el fabricante de motores de camiones Weichai en un proyecto piloto de financiación pública para desarrollar pilas de combustible para camiones.

Por otro lado, Volkmar Denner enfatizó la importancia y el potencial del motor de combustión. “Es improbable que cumplamos nuestros objetivos de CO2 en Europa sin el diésel”. Refiriéndose al debate actual sobre la prohibición de conducir vehículos diésel, señaló que la tecnología diésel eficiente y que conserva los recursos ya existe. “Nuestros vehículos de ensayo cumplen, hoy en día, los límites de 2020. Ya estamos desarrollando y probando sistemas que, actualmente, se encuentran por debajo de estos límites”, añadió Denner. Los ingenieros de Bosch se proponen diseñar un motor de combustión que “exhale” sólo lo que “inhale”. Con la excepción del CO2, sus emisiones no se deberían de diferenciar del aire ambiental. Si funcionan con combustibles sintéticos, tales motores serían incluso neutros en carbono.

De cara a 2018, Bosch espera un crecimiento económico mundial moderado de alrededor del 2,5%. En general, el proveedor vislumbra una serie de riesgos económicos debido a desarrollos geopolíticos, tales como las negociaciones del Brexit, la imprevisible política exterior de Estados Unidos y las tensiones con Corea del Norte. Bosch supone que el impulso económico se ralentizará, particularmente en China. A pesar de este entorno difícil, planea aumentar aún más sus ventas y resultados en 2018 y continuar avanzando en su transformación hacia una compañía líder en IoT y como proveedor de soluciones de movilidad.

En 2017, la plantilla del Grupo Bosch creció en aproximadamente 11.200 personas en todo el mundo, de forma que, a 31 de diciembre de 2017, empleaba a 400.500 personas.