Ante la entrada en vigor de las recientes normativas en materia de restricción de emisiones, los consumidores buscan sistemas de combustión que les ofrezcan una alta eficiencia y que reduzcan el consumo de combustible. Los modernos sistemas de inyección diésel de Bosch se caracterizan por una inyección precisa a presiones elevadas. Unas tolerancias extremadamente pequeñas, del orden de milésimas de milímetro, exigen que los componentes se ajusten perfectamente entre sí, algo que ya se ha demostrado en las comprobaciones de funcionamiento que siguen las normas de fabricación de primer equipo.

Los nuevos sistemas de inyección CRIN4.2 permiten el cumplimiento de las normativas US 10 y EURO 6, una reducción en el consumo de combustible y una optimización de la conducción, así como del ruido durante la combustión.

Recientemente, Bosch ha creado una gama específica dentro del programa intercambio con nuevas referencias que incluyen los modelos de inyectores de vehículo industrial que montan el motor OM 471 de Mercedes Benz con dos válvulas solenoide; una de ellas actúa como amplificador de presión, gracias a la cual se puede llegar hasta los 2.200 bares.

Bosch cuenta con una experiencia de más de 75 años en sistemas de inyección diésel y más de 20 en inyectores ‘Common rail', logrando una cobertura del mercado en el aftermarket superior al 97%, lo que la sitúa como líder de sistemas de inyección en primer equipo. Actualmente, Bosch ofrece una gama completa de inyectores de intercambio (Bosch eXchange) a precio económicos y con altos controles de calidad.