Bosch prueba la conducción automatizada en las carreteras alemanas. El objetivo es probar estos coches que conducen sin intervención del conductor para mejorar sus funciones. En un dictamen independiente, la organización alemana TÜV SÜD -una entidad reguladora técnica del sector privado para la minimización de los riesgos técnicos- confirmó la efectividad del concepto de seguridad específico creado por Bosch. "Ya no hay obstáculos para que los vehículos de ensayo se prueben en el tráfico vial", es la conclusión contundente de este dictamen.

La primera fase de desarrollo es la conducción automática en autopistas, ya que en estas carreteras, el obstáculo es menor, puesto que no hay tráfico en sentido contrario o tráfico transversal; además, por ellas no circulan peatones. Las maniobras del vehículo se controlan a través de un asistente de mantenimiento en el carril, de una regulación de la distancia y de la velocidad, así como de un asistente para el cambio de carril. Las informaciones necesarias acerca del entorno del vehículo se registran a través de sensores de radar y de video de Bosch. Los conocimientos resultantes del test servirán para el desarrollo de funciones cada vez más automatizadas, por ejemplo de un piloto para atascos, que conduce el vehículo de forma totalmente automática, cuando circula a bajas velocidades. Los tests ofrecen unas experiencias muy importantes que acelerarán, por ejemplo, el desarrollo de sistemas de frenada de emergencia y de esquiva de obstáculos mejorados.
Aunque la tecnología está diseñada para responder a casi todas las situaciones que se puedan presentar en el tráfico en autopistas, los tests se llevan a cabo por conductores experimentados con una formación específica. Solo los empleados que han asimilado completamente el concepto de seguridad y que han realizado una formación de conducción específica se pueden sentar al volante durante estas pruebas, durante las cuales tienen que ser capaces de reaccionar de forma muy rápida en situaciones que podrían ser potencialmente críticas.
En la actualidad hay unos 5.000 ingenieros de Bosch que desarrollan sistemas de asistencia y de seguridad que ofrecen cada vez más prestaciones. Estos sistemas son la base para la conducción automática. El objetivo del equipo de proyecto competente es integrar las funciones venideras con sensores, módulos de control y actuadores en el sistema general del vehículo. Esto se realiza en dos lugares; por una parte, los Ingenieros de Bosch en Palo Alto, California, EEUU, trabajan en el desarrollo de las funciones y, posteriormente en el centro técnico de Abstatt, Alemania, se realiza la integración en los sistemas.