Bosch, tras un 2015 de récord, quiere continuar este año su tendencia de crecimiento, y a pesar de un panorama económico contenido y de la incertidumbre geopolítica, el proveedor de tecnología y servicios espera que sus ventas crezcan en 2016 entre un 3-5%.

En este sentido, el grupo quiere seguir creciendo más rápido que los mercados relevantes en los que opera la compañía. Si la desaceleración del primer trimestre se mantiene en determinadas regiones y mercados, el crecimiento de las ventas se situará en el margen inferior del pronóstico.

En el tenue entorno de mercado en el que se ha desarrollado el primer trimestre de 2016, Bosch pudo registrar un incremento interanual de las ventas de algo menos de un 3% o, aproximadamente, un 4% tras los ajustes relativos al tipo de cambio.

Este incremento se logró a pesar del fuerte crecimiento nominal registrado en el primer trimestre de 2015. “Tenemos la intención de crecer no sólo con productos innovadores, sino también con servicios innovadores”, manifestó Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Bosch.

“Cada vez estamos utilizando más los servicios conectados para construir nuestra amplia base sobre el negocio del hardware”, recalcó acto seguido. A medida que lo hace, la empresa se beneficia no sólo de su versatilidad tecnológica, sino también de su industria multisectorial y de su amplia experiencia en distintas áreas.

A juicio de Denner, en el futuro, Bosch no sólo estará interactuando con los coches y las cocinas de sus clientes. “Los servicios relacionados harán que seamos un compañero habitual en muchos aspectos de su vida cotidiana”.

En 2015, las ventas del Grupo Bosch alcanzaron un máximo histórico de 70.600 millones de euros. La completa adquisición del 50% restante de las dos empresas conjuntas, BSH Hausgeräte GmbH y Robert Bosch Automotive Steering GmbH, impulsó las ventas en cerca de 22.000 millones de euros, equivalentes al 44 por ciento.

No obstante, Bosch también experimentó un fuerte crecimiento en sus operaciones, por lo que, calculado sobre una base comparable, las ventas crecieron en torno a un 10%. Después de ajustar los efectos del tipo de cambio, el aumento de las ventas fue del 3,8%.