La última edición de la cita madrileña había suscitado muchas expectativas en virtud del nuevo enfoque adoptado y del relevo efectuado en su dirección. Pues bien, podría decirse que el resultado ha sido notable y que el nuevo paquete ofrecido alcanza una buena nota.

 

Prueba de ello es que en la encuesta realizada entre los expositores y publicada en este mismo número, el 33% no responde nada sobre lo peor de la feria, mientras que prácticamente el 100% asegura que repetirá en una próxima edición.

Por nuestra parte, hemos podido comprobar sobre el terreno que la asistencia ha sido un éxito, aunque como suele ser habitual los que no exponían se han aprovechado del tirón de la convocatoria con notables resultados en algunos casos. El negocio les ha salido redondo, sobre todo si tenemos en cuenta la alta participación de profesionales del taller.

Por otra parte no han faltado los que tras comprobar la mejora del certamen se han arrepentido enormemente de no haber expuesto.

Evidentemente no todo ha sido perfecto y siempre hay ligeras sombras que conviene tener en cuenta para futuras citas. Sin ir más lejos, se echó de menos la presencia de algún que otro gran fabricante y distribuidor como expositor, todavía reticentes a dar a su apoyo a una feria de carácter nacional. En este sentido el salón madrileño haría bien en tratar de captar a esos reticentes.

Además, Motortec ha fallado en su apuesta por la internacionalidad, ya que los visitantes extranjeros que por allí pudimos ver eran muy escasos.

Y a nivel particular, la decisión de colocar a todas las editoriales de prensa especializada juntas creemos que no tiene mucho sentido. No ha sido una estrategia oportuna y sería conveniente que cambiase en el futuro.

En cuanto al nuevo director, no tuvo la deferencia de pasar a saludar por nuestro stand. Talleres en Comunicación siempre ha sido una firme defensora de este evento y lo hemos apoyado en innumerables ocasiones, así que no hubiese estado de más que se acercase por nuestro espacio. Eso sí, pasó cerquita.

Quién sí tuvo la amabilidad de visitarnos en varias ocasiones fue Esther Morales, quizás para compensar la ausencia del anterior…