En el marco de la III Jornada sobre Tecnología y Seguridad Vial, Luis Montoro, presidente de Fesvial, declaraba en su inauguración la importancia que este tipo de eventos tienen para la seguridad. “Es un error de nuestra sociedad la velocidad a la que vamos, y eso nos impide reflexionar sobre los inventos y las tecnologías. En el caso de la seguridad vial, es algo muy peligroso. En estas jornadas trabajamos para evitar que esto suceda y para reflexionar, además de tener un enfoque holista de la materia, con expertos y temáticas diversas, y hablando de todas las repercusiones: legalidad, seguridad, seguros, usuarios, políticas…”.

Por su parte, Pilar Téllez, directora de Operaciones y Logística de Carglass España, aseguró que “la seguridad vial es una responsabilidad de todos, si conseguimos con estas jornadas evitar un solo accidente, ya habrán valido la pena”.

El evento, celebrado el pasado 6 de marzo en Madrid, acogió una mesa de debate en la que participaron José Manuel Prieto, subdirector general de Calidad y Seguridad Industrial del Ministerio de Industria; Elías Izquierdo, director de Mobileye España; Nuria Ciprés Durán, gerente de Tráfico España y Portugal de Indra; Johan Mortier, director técnico en Belron Technical; y José Ignacio Lijarcio, director de proyectos de Fesvial.

José Manuel Prieto aseguró que “estamos más cerca del coche autónomo, pero lo importante no es si llegamos al nivel 5, sino el camino. Estamos dando pasos hacia el nivel 5 que están mejorando la seguridad y el medio ambiente. De momento, andemos el camino. En los últimos años ha dado un paso significativo con la asistencia a la conducción. Hay que incentivar esta innovación y establecer la obligación de equipar determinados sistemas. Un paso significativo ha sido la armonización regulatoria, la mayoría de los requisitos técnicos son de la ONU, un avance sin precedentes”.

Por su parte, Elías Izquierdo cree que “los riesgos no van a cambiar, pero la tecnología nos ayudará a prevenirlos y evitarlos. El origen del riesgos somos los conductores, el factor humano, si conseguimos eliminarlo de la ecuación ya partimos de una base muy positiva”. También destacó que “falta apoyo institucional y concienciación de los conductores sobre los nuevos sistemas de seguridad. Es un paso psicológico clave que un conductor comience a entender lo que hace el coche por él, y a partid de ahí, irle dando confianza y va modificando sus hábitos de conducción. Y así la conducción será más similar a la que tendremos cuando haya coches autónomos nivel 5”.

Por otro lado, José Ignacio Lijarcio aclaró que “no hay un calendario claro de la conducción autónoma. Por ejemplo, se necesita la conectividad 5G para que el coche autónomo nivel 5 funcione. Telecomunicaciones, vías, fabricantes, usuarios… hay muchas partes implicadas. El nivel 5 quizás comenzará en el transporte público y de mercancías, y seguramente, por vías segregadas”.

Finalmente, Alicia Ibáñez, responsable técnico de la Comisión Técnica de Automóviles de Unespa, declaró que “el envejecimiento de la población y coche autónomo son los dos grandes retos del sector asegurador. Los sistemas de asistencia a la conducción pueden corregir las deficiencias de este grupo de conductores. El coche autónomo y conectado nos da la esperanza de que habrá menos muertos, heridos y accidentes. Los retos son adaptar la legislación, las infraestructuras, concretar la responsabilidad en caso de accidente y tener una total protección de datos. Se presentan muchas dudas acerca de sobre quién recaen las responsabilidades, ocupantes, fabricantes… Hemos creado un grupo de trabajo debatiendo sobre estos aspectos”.