La dependencia en el vehículo propio es todavía fundamental para los consumidores, a pesar de que las nuevas opciones de transporte se están extendiendo con rapidez, según las conclusiones del estudio Move, llevado a cabo por Morpace entre casi 4.000 personas de las ocho principales áreas metropolitanas de los Estados Unidos.

Casi todos los encuestados contestaron que usaban su coche particular por lo menos una o dos veces al mes, seguida por el transporte público (45%), el ride-sharing (29%) y el car-sharing (19%). Además, tres cuartas partes de los consumidores señalaron que tenían pensado cambiarse de coche en los próximos cinco años, con el 70% apostando por un coche nuevo.

Sin ambargo, el informe pone de manifiesto la desconfianza que provocan la entrada estos sistemas de movilidad alternativa; de hecho, menos de un tercio de los consumidores siente, a día de hoy, que las soluciones alternativas de movilidad son prácticas para su modo de vida. Ahora bien, los usuarios que ya los están usando son los que más fácilmente los seguirán usando en el futuro.

“Los resultados de esta encuesta son buenas noticias para marcas y concesionarios, ya que parece que el coche en propiedad seguirá mandando”, destacan desde Faconauto. “Los datos indican que no hay peligro real de que los concesionarios puedan perder clientes o ventas a corto plazo”, mientras que en el largo, a medida que el car-sharing vaya avanzando en popularidad, los puntos de venta podrían evolucionar también hacia algún tipo de servicio de alquiler”. Además, señalan desde la patronal, “pueden ser importantes, dada su capilaridad, para que las propias empresas de car-sharing se extiendan”.