El fiscal delegado de siniestralidad laboral Jaime Gil ha logrado que se condene tanto al dueño de la empresa Opte Gestión y al jefe de taller a las penas de un año y medio de cárcel por un delito de homicidio por impudencia grave, así como al pago de una indemnización de 126.000 euros para la viuda del camionero fallecido.

La sentencia es de gran importancia puesto que la mayoría de las muertes que se producen en este gremio acaban establecidas como accidentes de tráfico y, poder determinar si la seguridad del trabajador estaba en entredicho es realmente complejo.

En este caso concreto, el gran trabajo de peritaje realizado por la Guardia Civil de tráfico pudo determinar que el fallecido circulaba con la banda de rodadura de la rueda prácticamente borrada mientras transportaba piedra desde una cantera hasta el puerto de Valencia.

Por ello el magistrado del Juzgado de Lo Penal Número 8 de Valencia señala en su sentencia que “los acusados durante dicho periodo de tiempo, consciente y voluntariamente, expusieron a los trabajadores de la empresa que conducían los camiones al realizar el transporte a un riesgo grave de sufrir un accidente, al obligarles a conducir continuamente con neumático de los camiones que conducían en pésimo estado, y con la bandas de rodadura prácticamente borradas”

El dueño de la empresa de camiones aseveró durante el juicio que “las ruedas de sus camiones estaban siempre en buenas condiciones” y que, pese a las 169 sanciones de tráfico “nunca le paralizaron un camión por ruedas, y que cuando denuncian a un chófer por no poner las lonas o las luces, también lo denuncian por ruedas”.