“Hemos de recorrer un largo camino para convencer a la gente. No obstante, la alianza en materia de seguridad por parte del mundo de la empresa, la política y la inspección por entidades independientes ha resultado provechosa en cuanto a la confianza en los coches. TÜV SÜD aportará todo su caudal de experiencia y desempeñará un papel proactivo”, declara Alexander Kraus, vicepresidente senior de Automoción de TÜV SÜD.

Pero, ¿realmente estamos preparados para ceder el volante y confiar hasta ese extremo en nuestras máquinas? Como bien saben los conductores, el tráfico constituye un sistema altamente complejo, capaz de variar en un corto instante. ¿Cómo garantizar a los conductores que el vehículo autónomo es capaz de circular por sí solo?

Esta certeza no se va a materializar de la noche a la mañana, sino que exigirá un proceso gradual. El ritmo de tal transición dependerá del desarrollo de la tecnología, los marcos de referencia y la mentalidad de cada conductor. Aceptar las características de la conducción compartida, como el control de velocidad automático, el frenado de emergencia autónomo y el sistema de mantenimiento de carril, es una cosa, pero ceder el control total del vehículo puede suponer un desafío mayor. En una encuesta realizada por TÜV SÜD, el 30% de los encuestados afirmó que consideraba la conducción autónoma “segura” o “muy segura”, mientras que casi el 30% se mostró indeciso. Los restantes encuestados consideraban la tecnología “algo insegura” (18%) o incluso “insegura” (24%).

A medida que los vehículos autónomos vayan saliendo de los laboratorios de pruebas y estén presentes en nuestras carreteras, su capacidad para granjearse el apoyo público dependerá de la confianza y tranquilidad de los propios conductores. La responsabilidad legal también variará en sintonía con la realidad tecnológica, de los conductores a los desarrolladores y los fabricantes.

Al ser prácticamente infinitos los escenarios en el tráfico de la vida real, cada vehículo autónomo afronta una realidad muy compleja. ¿Cómo podemos validar su capacidad para operar por su cuenta? Al configurar de manera activa la movilidad del mañana, TÜV SÜD está desarrollando un enfoque de evaluación integral, sobre la base de los escenarios, para conseguir justamente eso.

Sería inútil intentar examinar todas las situaciones posibles a la hora de trasladarnos de A hasta B. Un planteamiento más realista consiste en identificar y evaluar un conjunto de casos de prueba, que cubran una diversidad importante de escenarios. A tal fin, los expertos de TÜV SÜD están desarrollando una metodología para el análisis exhaustivo de escenarios, entornos, configuraciones de sistema y características de conductor. Una vez identificado un conjunto significativo y suficientemente completo de casos de prueba, se aplican diferentes niveles de ensayo para la evaluación: ensayos virtuales, en bancos de prueba y de campo.

Esta metodología de ensayo es aplicable a procesos de desarrollo de sistemas, para fines legislativos, así como para homologaciones de modelos y confirmación de la seguridad de productos. TÜV SÜD participa en el proyecto del Gobierno alemán Pegasus, un consorcio de importantes agentes de la industria de la automoción, que se encarga de la evaluación y homologación de sistemas de conducción altamente automatizados en autopistas, sentando con ello las oportunas bases para su lanzamiento al mercado.

Tan importante como la seguridad de los vehículos de conducción autónoma en las autopistas es su implantación segura en entornos urbanos. Por consiguiente, TÜV SÜD participa igualmente en el proyecto Cetran de Singapur, cuyo objetivo es el desarrollo de normas de ensayo para el uso urbano de vehículos automatizados.

A medida que evolucione la movilidad autónoma, nuestros coches se irán conectando cada vez en mayor medida entre sí y las infraestructuras que los rodean. Los sistemas conectados de transporte para la movilidad inteligente mejorarán el flujo del tráfico y la seguridad de los pasajeros, pero también introducirán aspectos vulnerables en lo relativo a la seguridad. Para el sector de la automoción, la seguridad de TI presenta un nuevo panorama de amenazas que exige un enfoque holístico.