La correcta gestión de residuos que genera la actividad del taller aporta una serie de ventajas al negocio: mejor percepción por el cliente (al existir un mayor orden y limpieza), minimización de las posibilidades de multa por una inadecuada gestión,... Por ello, GT Motive da unos consejos que ayudarán al taller a gestionar los residuos más peligrosos:

1. Concienciar al equipo del riesgo de los productos peligrosos. El personal del taller debe poseer información para poder manejar los diferentes tipos de residuos de manera conveniente, evitando así riesgos y las consecuencias de una mala gestión.

2. Evitar mezclar distintos residuos. Adaptando las infraestructuras del taller y facilitando el reconocimiento de cada tipo de residuo mediante impresos identificativos.

3. Emplear contenedores adaptados a cada residuo. Estos contenedores deberán ser fácilmente identificables, por ejemplo mediante un código de colores, y estarán situados en espacios con buena ventilación y alejados de las altas temperaturas.

4. Contratar los servicios de una empresa autorizada de gestión de residuos. Si el taller no ve posible asumir la responsabilidad de asumir el proceso de gestión.