Durante el mes de septiembre, ZF y Knorr-Bremse se enfrentaron para hacerse con la empresa sueca Haldex. Pese a la petición que el Comité de Dirección de Haldex hizo a sus accionistas de que aceptasen la oferta de ZF, éstos rechazaron la recomendación y no acudieron a la oferta de ZF en el número que la compañía exigía como mínimo (más del 50%) lo que provocó la dimisión del presidente ejecutivo de Haldex.

La batalla entre ZF y Knorr-Bremse estuvo precedida por la oferta de una compañía luxemburguesa, SAF Holland, que, según informa el periodista Jorge Palacios, “también quería hacerse con Haldex, lo que forzó a que ZF, que había presentado en secreto su oferta de compra al Comité de Dirección de la firma sueca, descubriera sus cartas haciendo abandonar sus propósitos a los luxemburgueses”.

“Ahora Haldex ha dado un paso que no tenía más remedio que dar”, informa Palacios en su blog MotorScopio: “fracasada la recomendación de la oferta de ZF, recomienda a los accionistas la oferta de Knorr-Brense, que esta compañía no había retirado y que sigue en pie hasta el día 5 de diciembre”.

Además de advertir a sus accionistas del riesgo de que las autoridades antimonopolio rechacen la operación, Haldex les informa que "ni siquiera saben si Knorr-Bremse seguirá dispuesta a acometer el largo proceso de autorización de la compra por parte de las autoridades antimonopolio, o a aceptar las condiciones que puedan imponerles las autoridades".