Un grupo de investigadores de la Universidad Jaume I de Castellón (UJI), la Universidad de Zaragoza y el Instituto de Tecnología Química de la Universidad Politécnica de Valencia (CSIC), coordinados por el profesor José Antonio Mata de la UJI, han desarrollado y patentado un nuevo procedimiento de producción eficiente, almacenamiento y transporte seguro de hidrógeno para su uso en celdas de combustible mediante el uso de reactivos químicos. La tecnología se basa en la utilización de los denominados líquidos orgánicos portadores de hidrógeno (LOHC, por sus siglas en inglés).

Según destacan desde la UJI, el hidrógeno es un excelente combustible por su elevada densidad energética y nula emisión de gases de efecto invernadero. Su combinación con el oxígeno atmosférico produce energía y agua como único subproducto, convirtiéndolo en uno de los principales candidatos para sustituir a los combustibles fósiles como fuente de energía para el sector del transporte.

Pese a ello, aún existen algunos inconvenientes que han impedido la implantación de la llamada “economía del hidrógeno”. El primero es que este gas no se encuentra en la corteza terrestre y debe producirse en un proceso que no suele ser sostenible, y el segundo es su naturaleza inflamable y la necesidad de transportarlo de forma comprimida, con los peligros que derivan.

El equipo investigador ha estudiado diferentes líquidos orgánicos portadores de hidrógeno hasta llegar a un nuevo sistema de almacenamiento de hidrógeno basado en una reacción química de acoplamiento entre un hidrosilano y un alcohol, catalizada por un compuesto de rutenio soportado en grafeno.

El empleo en coches y medios de transporte no produciría ninguna emisión contaminante. Una de las posibilidades es emplear unos compuestos químicos líquidos que se obtengan con hidrógeno y que, luego en el coche, liberen el hidrógeno en función de las necesidades del vehículo. Ésto se podría conseguir con el catalizador que se describe en la patente”, apunta Hermenegildo García, investigador del Instituto de Tecnología Química.

El proceso global de generación de energía contempla cuatro grandes bloques. La producción sería el primero, cuyo reto consistiría en la obtención de hidrógeno a partir de energías alternativas como la solar o la eólica, en un proceso casi-sostenible; para ello, sería conveniente que los subproductos derivados se obtuvieran en un centro industrial en donde la generación estuviera totalmente controlada. En el segundo (transporte) y tercero (distribución), que no requieren ninguna innovación en el ámbito industrial o científico, el sistema propuesto podría utilizar la infraestructura existente para el transporte y distribución de los derivados del petróleo. Por último, el cuarto (utilización) es el que contempla la reacción química para la obtención de hidrógeno y su utilización en celdas de combustible.