El delegado nacional del programa de la Unión Europea “Horizonte 2020 Transporte inteligente, ecológico e integrado”, Julio Dolado, responde a las diez preguntas de Carglass para conocer su opinión sobre las tecnologías que van a cambiar la seguridad vial y la movilidad en el futuro. Dorado tiene muy claro que la tecnología va a facilitar un descenso drástico de las víctimas de accidentes de tráfico en los próximos años. “Tenemos que fijarnos, por ejemplo, en el campo aeronáutico. El avión es uno de los medios de transporte más seguros gracias al uso extensivo de la tecnología”.

En su opinión, los tres conceptos imprescindibles para la seguridad vial serán “el desarrollo tecnológico, la confianza en este desarrollo y que el usuario entienda que esa tecnología tiene un coste, pero el valor que recibe a cambio es muy superior”. En cuanto a las tecnologías clave en seguridad vial, señala que, probablemente, sean “la fusión de una muy alta cantidad de datos ('big data'), una navegación muy precisa y la ciberseguridad que impida el hackeo de este tipo de sistemas en los automóviles”.

También se refiere Julio Dolado a que se está trabajando en el objetivo de cero muertes en accidentes de tráfico en España. “¿Cuándo lo alcanzaremos? Depende del desarrollo tecnológico y de la formación que tengamos; pero probablemente, por decir un dato con el que seguro que me equivoco, diría que en diez años, aproximadamente”.

A la pregunta sobre si se han hecho los mismos esfuerzos en la formación de los conductores que en la evolución de los coches, la mejora de las vías o el régimen sancionador, el responsable señala que ha habido esfuerzos en cada una de estas áreas, pero se ha trabajado de forma separada. “Creo que uno de los objetivos es que se trabaje de forma conjunta para optimizar el rendimiento total del sistema”.

Respecto a cuándo aparecerán en las calles los coches autónomos nivel cinco, Julio Dolado indica que hay distintos estudios europeos y, en función del escenario, lo sitúan en un año u otro. “Estos estudios europeos, que son bastante optimistas, lo fijan aproximadamente para el año 2025 o 2030; no obstante, el principal mensaje que lanzan estos estudios es que, en primer lugar, veremos los coches autónomos en un escenario controlado, posteriormente en autopista, y en último lugar, en tráfico urbano”.

Por otro lado, la movilidad del futuro será, en opinión del experto, inteligente, integrada y verde. “Y tendremos un mix de soluciones que optimizarán nuestra ruta, por lo tanto seremos clientes de varios proveedores de soluciones de movilidad”. También opina que los coches eléctricos son una de las soluciones tecnológicas, pero hay otro tipo de soluciones, como el GLP, GNC o los vehículos de hidrógeno. “El mix es amplio y todos ellos contribuyen al mismo objetivo”.