El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha declarado a Volkswagen AG, la matriz alemana de la compañía como “investigada por los delitos de defraudación, fraude de subvenciones y contra el medio ambiente”. La filial española está siendo investigada desde noviembre pasado, pero el juez Moreno considera que el proceso debe extenderse a la matriz porque los motores se fabrican en Alemania y es desde allí desde donde se dirige el trabajo que se hace en España.

La causa investigada se inicia tras varias denuncias, entre ellas las del sindicato Manos Limpias y la de la Asociación Internacional Antifraude para la Defensa de Afectados por Motores Volkswagen. La investigación se centra en la presunta manipulación de motores diésel de cuatro cilindros, que ha afectado a más de 11 millones de vehículos, casi 700.000 de ellos vendidos en España.

El juez Moreno, en un auto dictado el 30 de junio, explica lo que hasta ahora se sabe del trucaje, que pudo producirse con la instalación de un programa informático que detecta cuándo un vehículo se encuentra en un banco de pruebas y reduce sus emisiones contaminantes dentro de los parámetros exigidos por la normativa medioambiental. En su auto, el magistrado ordena que se envíe una comisión rogatoria a las autoridades judiciales de Alemania para comunicar a la cúpula del grupo la existencia del procedimiento penal y pedirle que designe representantes legales en la causa.