Ernst Prost, que creó la fundación que lleva su nombre y es gerente de Liqui Moly, pone todo su empeño en que las personas se traten con respeto. Esta es también una de las ideas fundamentales de la fundación Weltethos, creada por el teólogo Hans Küng. La fundación Ernst Prost y la empresa de lubricantes destinarán cada una 50.000 euros anuales durante los próximos tres años a esta fundación. Además, Ernst Prost ha sido elegido miembro del consejo directivo de la fundación Weltethos.

Eberhard Stilz, presidente del Tribunal Constitucional de Baden Württemberg y también presidente de la fundación Weltethos se congratula enormemente por este apoyo: "En estos tiempos de incertidumbre y migración globales, nuestra labor es más necesaria que nunca." Esta generosa contribución nos ayuda enormemente a la hora de realizar nuestro cometido de una manera aún más eficiente." Ya este año, la fundación Ernst Prost y Liqui Moly fomentarán la labor de Weltethos con 50.000 euros cada una, y por lo pronto durante tres años. Además, Ernst Prost se ha convertido en miembro del consejo directivo.

Hace siete años, Ernst Prost lanzó la fundación Ernst Prost para ayudar a personas que padecen necesidad por causas ajenas a su voluntad. Tras unos acontecimientos decisivos vividos en Sudáfrica en 2015, ese mismo año fundó la Ernst Prost Foundation for Africa. Apoyar la fundación Weltethos es para él un paso muy importante, cuando se trata de hacer de este un mundo mejor.

El creador del concepto de ética mundial y de la fundación Weltethos es el teólogo suizo, nacido en el cantón de Lucerna en 1928, Hans Küng. En 1993, el Parlamento de las Religiones de Mundo aprobó en Chicago la Declaración de la Ética Mundial. El proyecto Ética Mundial intenta describir las similitudes entre las religiones mundiales y, a la vez, se propone establecer un conjunto de reglas partiendo de requisitos elementales, que todas ellas puedan aceptar, es decir, una ética común.

Para Ernst Prost, estos valores unificadores y vinculantes son muy importantes precisamente en el día a día, tanto en la esfera privada como en el entorno laboral. Prost logra ayudar con ambas fundaciones en Alemania, pero también ya lo está haciendo a nivel mundial, especialmente en el continente africano. La labor de la fundación Weltethos tiene un enfoque global primordial: Considera que la convivencia pacífica entre pueblos y naciones sólo será posible, cuando las religiones mundiales estén dispuestas a dialogar y a buscar la paz. Para lograr una ética global es imprescindible llevar a cabo un cambio de conciencia en todos los seres humanos.