La perseverancia de los consumidores, por medio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), comienza a dar sus frutos en la polémica de los motores trucados de Volkswagen.

Así, después de semanas de silencio y confusión, el grupo alemán empieza a desvelar cómo tiene la intención del salir del problema que se metió al trucar más de 11 millones de motores en todo el mundo.

 

El fabricante alemán asegura que la solución es sencilla:

- desinstalar el software (en realidad instalar una actualización): lleva como mucho media hora y es lo único que se hará en los motores 2.0 TDI.

- instalar un transformador de corriente: otra media hora y será necesario en los motores 1.6 TDI.

En total, entre media hora y una hora en el taller, según el coche.

Volkswagen asegura que, de esta manera, saldrá del 'entuerto' en que se ha metido, ya que:

- se cumplirá la normativa sobre emisiones contaminantes.
- ni el rendimiento ni el consumo del coche se verán alterados.

La gran operación empezará en enero de 2016 y consistirá en llamar a todos los conductores afectados, poniendo facilidades para que no tengan ningún problema de desplazamiento hasta el taller indicado.

Les hemos nombrado la solución planteada por Volkswagen. Queda pendiente que el resto de marcas afectadas (Audi, Seat, Skoda y Volkswagen Vehículos Comerciales) proponga algo parecido, además de aclarar las "irregularidades" en las emisiones de CO2 de alrededor de 50.000 vehículos Volkswagen vendidos en España.