La recesión en Brasil ha provocado una contracción sin precedentes de la industria brasileña del automóvil, donde los niveles de producción en el mes de septiembre cayeron a los del año 2003. En los primeros nueve meses del año, Brasil fabricó un millón de coches menos que México, la potencia latinoamericana del sector, informa la Agencia Notimex y recoge el periódico mexicano InformaciónTotal.com.

Según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores de Brasil (Anfavea), la producción cayó un 18,5% de enero a septiembre respecto a 2015, las ventas retrocedieron un 22,8% y las exportaciones se contrajeron un 3,2%. El resultado de esta crisis, perceptible desde mediados de 2014 y agudizada de forma paulatina, es una pérdida de empleos en el sector que Anfavea evalúa en más de 22.000 entre enero de 2014 y septiembre de este año.

Los productores llevan meses pidiendo al gobierno que dé facilidades para expandir el crédito en el automóvil, pero las ventas no despegan en un marco de alta morosidad, desempleo creciente y rozando los doce millones de personas y tipos de interés bancarios altos (cercanos al 14%).

Así, la producción de automóviles de la mayor economía de América Latina se situó de enero a septiembre en 1,55 millones y terminará el año con poco más de dos millones de unidades fabricadas en sus decenas de fábricas, cuando el objetivo era superar una producción de cuatro millones de vehículos antes de que comenzara la crisis.

Por su parte, México, impulsado por unas ventas nacionales que crecen a nivel récord y por la exportación masiva a Estados Unidos, registró de enero a septiembre una producción de 2,57 millones de vehículos, un 0,9% más que en el mismo periodo del año anterior. Ni siquiera la leve desaceleración económica del Producto Interior Bruto (PIB) mexicano, que debe crecer por encima del 2% en 2016, ha afectado a las ventas nacionales, que en septiembre crecieron un 18,4% respecto al mismo mes de 2015.