Las ventas de vehículos diésel en Europa supondrán menos del 50% del total al final de año, según datos de LMC Automotive, de la que se hace eco el Financial Times y recoge Faconauto, lo que es atribuido directamente a las repercusiones del caso Volkswagen. Los datos, basados en las estadísticas de 17 países, apuntan a que la penetración del diésel caerá un 2,6%, para quedar en el 49,3%, el nivel más bajo desde 2009 y la caída más abrupta en la década.

“Parece que 2016 terminará de un modo inesperado, al ser la primera vez en años que el porcentaje del diésel no superará la mitad de todas las ventas en la región”, señalan desde LMC. En cualquier caso, las ventas de este combustible han caído año tras año desde 2011, cuando se alcanzó un 55,7%.

Otra estimación elaborada por Ferdinand Dudenhoeffer, director del Center for Automotive Research (CAR), de la Universidad de Duisburg-Essen, predice que este porcentaje caerá hasta el 25% en sólo tres años. También en la misma línea, Alix Partners asegura que ese porcentaje caerá hasta sólo el 9% en 2030, según publicaba Automotive News, informa Faconauto.

Por otro lado, el diésel se está viendo afectado por medidas legislativas que los gobiernos europeos están poniendo en marcha para prohibir los vehículos que funcionan con combustibles fósiles en favor de disminuir el calentamiento global. El último en sumarse a estas medidas ha sido el ejecutivo sueco, cuya ministra de Medio Ambiente y Clima, Isabella Lövin, ha abogado por prohibir los coches con motor de gasolina para el año 2030, de acuerdo al diario “Aftonbladet”.

La ministra ha recordado que el Bundesrat, la cámara alta del Parlamento alemán, aprobó recientemente una resolución para prohibir la venta de vehículos en Alemania que utilizan combustibles fósiles para el año 2030, de forma que sólo se permitirá la producción y venta de coches de combustión interna durante sólo 18 años. Noruega y Holanda defienden la misma línea.

Por su parte, el presidente de la Junta Directiva de BMW, Peter Schwarzenbauer, se opone a esta propuesta de los Verdes alemanes, señalando que “no es realista”, según recoge la revista especializada en internet “Autogazette.de”, y abogando por establecer incentivos para pasar a los eléctricos.