Eduardo Huarte, fundador de Lizarte, todavía acude todos los martes y jueves a su empresa “a dar una vuelta, como apunta su hijo ?"scar en una entrevista al Diario de Navarra que les adjuntamos íntegra. Allí posee una mesa y un ordenador, aunque “lo que más le gusta es bajar a la planta, ver cómo están trabajando los empleados y hablar con la gente”.

No en vano, Lizarte es una empresa familiar en la que tanto el padre como el hijo afirman con orgullo conocer el nombre y apellidos de todos sus trabajadores, considerándolos parte fundamental de la compañía.

La apuesta actual de la compañía se centra en los recambios para camión y en el mercado alemán. “Nuestro crecimiento va a venir dado de nuevos mercados y nuevos productos. Queremos seguir creciendo en Francia porque, a pesar de que es un país en el que ya vendemos más que en España, es un mercado bastante grande y todavía tenemos capacidad de crecimiento. Además, vamos a abrir en mayo una nueva delegación en Dortmund, porque queremos apostar por Alemania”, remarca.