Saber más sobre los motores eléctricos es muy importante para un profesional del taller, pues además de ser muchas las máquinas que utilizan este tipo de motores, también son propulsores cada vez más usados en la industria automovilística, sobre todo en los vehículos híbridos o eléctricos. Desde el Blog Ruta 401 de Loctite explican, en su último artículo, los diferentes tipos de motores eléctricos que existen.

En primer lugar, los motores universales pueden funcionar tanto con corriente continua como con corriente alterna, y son ampliamente utilizados tanto a nivel profesional o industrial, como a nivel doméstico para dotar de potencia a diversos electrodomésticos cotidianos.

Por su parte, los motores de corriente continua tienen un diseño bastante complicado y permiten modificar la velocidad simplemente ajustando la tensión. Son más caros de fabricar y sus aplicaciones todavía son limitadas. Se pueden encontrar diferentes variedades, en función del bobinado del inducido y del inductor. Estos tipos son el motor de excitación en serie, en paralelo o compuesta (una mezcla entre las dos anteriores).

En cuanto a los motores de corriente alterna, están diseñados para funcionar a velocidades fijas. Son sencillos, baratos y muy usados tanto a nivel industrial como doméstico. En este ámbito se pueden encontrar varios tipos atendiendo a diferentes clasificaciones: según la forma en la que gira el rotor, podemos encontrar con motores síncronos y asíncronos, y, dentro de los motores eléctricos síncronos, se distinguen entre asíncronos sincronizados, trifásicos o con rotor de imán permanente.

Los motores de corriente alterna también pueden ser clasificados según el número de fases de alimentación: monofásicos, bifásicos y trifásicos. Para completar la clasificación también se ha de tener en cuenta el tipo de rotor que usa el motor. Los más comunes son los de jaula de ardilla, de colector o de anillos rozantes.