En la industria del automóvil existen tanto transmisiones manuales como automáticas y estas últimas requieren de un mantenimiento específico para poder alcanzar un correcto funcionamiento, nos expone Loctite en un artículo que les adjuntamos íntegro.

Uno de los elementos fundamentales es el aceite de transmisión, que en la industria se conoce como ATF o fluidos de transmisión automática en inglés.

Las cajas de cambio automáticas han sufrido grandes avances durante estos últimos 20 años, haciendo que los vehículos sean más eficientes, reduciendo su consumo con cajas de cambio tipo DSG, facilitando su manejo y haciendo que la conducción de un coche automático sea más placentera.

Además, su fiabilidad ha aumentado, ya que las transmisiones automáticas pueden aguantar hasta 400.0000 kilómetros sin reparaciones, siempre y cuando se utilice el ATF adecuado y se realice su cambio con la frecuencia recomendada.