Cada vez son más las personas que quieren beneficiarse de la movilidad y la libertad proporcionada por el automóvil, recurriendo a la posibilidad que ofrecen servicios como el ridehailing, carsharing, carpooling y rent a car, según informa Ricardo Oliveira, promotor de World Shopper Trends.

Hoy en día el negocio del concesionario es esencialmente vender y financiar vehículos a particulares, empresas y flotistas así como prestar servicios de mantenimiento y reparación. El modelo de compra en propiedad perdurará especialmente fuera de los centros urbanos o para un tipo específico de vehículo y de cliente, pero ante el retroceso de este formato de compra, es necesario reajustar el papel del concesionario, todavía muy cimentado en la comercialización de automóviles y servicios de venta.

Oliveira recuerda el caso del concesionario de Skoda, Pol-Mot Auto, que está prestando un servicio de carsharing en Varsovia. Chuck Stevens, CFO de General Motors, ha señalado que este constructor está estudiando formas de utilizar su red de concesionarios como gestores de flotas de vehículos autónomos.

En el estudio “2025 Automotive 360º Vision” de World Shopper se recoge que el concesionario está muy bien posicionado para proporcionar servicios de movilidad. Además de las estructuras físicas preparadas para recibir y mantener vehículos, estas empresas minoristas disponen de la capacidad logística y del conocimiento necesario para la gestión de flotas de las marcas que representan.

Ante una ofensiva clara de los fabricantes en los nuevos conceptos de movilidad, con la adquisición de múltiples startups en este área, el experto asegura que es tiempo de integrar el modelo tradicional de negocio con las nuevas formas de satisfacer las expectativas de los clientes.