Los amortiguadores son componentes especialmente importantes para la seguridad e imprescindiblemente hay que sustituirlos en caso de un defecto. A más tardar, después de 80.000 kilómetros deberían ser revisados en el taller. En su más reciente vídeo, “Los Mecánicos de Meyle” muestran en una furgoneta VW cómo cambiarlos. Además, presentan los amortiguadores Meyle-Original.

Los amortiguadores están sujetos a un desgaste progresivo continuo. Los esfuerzos, por ejemplo, producidos por baches, terreno intransitable, cargas pesadas, servicio con remolque, o también las influencias ambientales tales como suciedad, humedad y sales de descongelación aumentan el desgaste. En función del kilometraje el chasis se va ablandando a medida que disminuye el rendimiento del amortiguador. Las consecuencias de esto son un verdadero riesgo para la seguridad: abarcan desde una distancia de frenado más larga, la pérdida de eficacia de los sistemas de asistencia electrónicos como ABS y ESP, así como una reducción de la adherencia al suelo, hasta un mayor riesgo de acuaplaneo.

Por lo tanto, Meyle ofrece una gama de más de 650 amortiguadores Meyle-Original para alrededor de 214 millones de vehículos en Europa. Los amortiguadores Meyle-Original son particularmente resistentes al desgaste: una capa protectora aplicada por método electroquímico protege los vástagos de émbolo, de las influencias abrasivas. Los ensayos con niebla salina también han mostrado en la superficie del vástago del émbolo una corrosión mucho menor que en los productos de los siete competidores probados.

“Los Mecánicos de Meyle” explican, en su nuevo tutorial en vídeo, cómo desmontar y montar los amortiguadores. Entre otras cosas explican por qué se debe reemplazar los amortiguadores necesariamente por pares y qué precauciones de seguridad deben ser tomadas en la reparación.