Bridgestone recomienda llegadas estas fechas como cada año cambiar los neumáticos de invierno por los de verano, ya que alrededor de un 43% de los conductores europeos cambia a los neumáticos de invierno para las estaciones frías.

Según el estudio IPSOS realizado para Bridgestone en 2014 en 6 países en una muestra total de 7.806 propietarios de coches particulares, alrededor de un 43% de los conductores europeos cambia a los neumáticos de invierno para las estaciones frías, con grandes diferencias por regiones. Mientras que el 92% de los polacos y el 88% de los alemanes conduce con neumáticos de invierno, las cifras caen hasta un 23% en Francia y solo un 8% en el Reino Unido. Sobre España no aporta datos.

El uso general de neumáticos de invierno en Europa está en aumento, en cierta parte debido a los imprevisibles inviernos que hemos vivido en los últimos años, pero también debido a nuevas regulaciones de seguridad vial. El análisis realizado por Bridgestone muestra que los conductores de familia, principalmente padres, son el grupo que más cambia a neumáticos de invierno cada año.

Pero a pesar de la información cierta que indica que los neumáticos de invierno no rinden de forma adecuada en clima templado, un sorprendente número de conductores no se molestan en cambiar a neumáticos de verano. Otras investigaciones de Bridgestone muestran, por ejemplo, que al menos un 10% de los conductores italianos mantienen los neumáticos de invierno durante el verano, y esta cifra crece hasta un 18% en Dinamarca .

Jake Rønsholt, Director General de la Unidad de Negocio de Productos de Consumo de Bridgestone Europa afirma: “si estás tentado a seguir con tus neumáticos de invierno durante el verano, el consejo desde Bridgestone es sencillo: no lo hagas. Solo los neumáticos de verano pueden proporcionarte la seguridad y el rendimiento que necesitas en las estaciones más cálidas”.

Las pruebas de Bridgestone muestran que el rendimiento entre los neumáticos de verano e invierno en términos de frenado y conducción en temperaturas más cálidas pueden variar entre un 30% y un 8% respectivamente, dependiendo de las condiciones de la vía y de la temperatura. En climas húmedos, con una temperatura ambiente sobre 30 grados, un vehículo equipado con neumáticos de verano de buena calidad tiene una distancia de frenado hasta un 30% menor que la de un vehículo equipado con neumáticos de invierno. En algunas condiciones, esta diferencia puede incluso igualar dos veces la longitud del coche.

Además de cambiar al neumático apropiado para cada estación, es también esencial prestar la atención adecuada a los neumáticos. Para una conducción segura, especialmente en el manejo y en el frenado, las dos pautas más importantes son comprobar regularmente la presión de inflado de los neumáticos y la profundidad del dibujo.