La industria del automóvil se está enfrentando a un cambio en su modelo de negocio, el mayor reto desde hace más de cien años, según refleja una investigación del banco Morgan Stanley, bajo el nombre 'Shared Automomy', recogido por la revista Forbes. Así, el analista Adam Jones advierte que la migración desde el antiguo modelo de la automoción hacia el de compartir o pagar por un servicio de movilidad convertirá la venta de coches en un sector muy regulado y con una enorme competencia en precios.

Esta transformación traerá consigo profundos cambios en el modo en el que compramos o aseguramos nuestros coches, lo que afectará también a otros sectores. Según informa Faconauto, el documento fundamenta esta teoría en las matemáticas, citando la relación entre unidades vendidas y promedio en el precio. El año pasado se vendieron en el mundo 80 millones de coches a un precio medio de 19.000 dólares (17.195 euros), lo que multiplicado suma 1,5 billones de dólares (1.375 miles de millones de euros).

Por su parte, los nuevos modelos de movilidad basan sus números en los kilómetros conducidos: en 2015 se recorrieron 16 billones de kilómetros en el mundo a un promedio de un dólar por kilómetro (0,90 euros), lo que totalizaría 16 billones de dólares (14.500 miles de millones de euros).

Morgan Stanley sostiene que la autonomía de los coches será la auténtica revolución, ya que harán reducir el precio medio del kilómetro recorrido a apenas unos céntimos de euro, lo que provocará que se doble la cantidad de kilómetros que se recorren en el mundo para 2030. Con esos precios, dice el banco, no tendrá mucho sentido para un consumidor adquirir un coche, ni el negocio de los concesionarios, mientras que el modelo asegurador también entrará en colapso porque los riesgos serán mucho menores.