Desde 2008, Dekra publica con una frecuencia anual el Informe Europeo de Seguridad Vial (VSR) que, por primera vez, llega a nuestro país. Presentada en la mañana del 5 de octubre en el Ateneo de Madrid, la publicación del informe Dekra European Road Safety Report 2016 completa, a largo plazo, el compromiso con la seguridad vial iniciado por la firma hace más de 90 años.

Los expertos reunidos durante el encuentro hicieron hincapié en los objetivos de la Comisión Europea para reducir a la mitad del número de víctimas mortales en las carreteras para el periodo comprendido entre 2010 y 2020. De acuerdo al estudio, en cifras ésto significaría que en el año 2020 falleciesen menos de 16.000 personas en las carreteras europeas, objetivo que apenas se alcanzaría con la reducción porcentual, de aproximadamente el 7,8%, alcanzada entre 2012 y 2013.

Independientemente del medio de transporte, los accidentes de tráfico suelen tener varias causas, sobre todo, exceso de velocidad, negligencia o alcohol, siendo el ser humano al volante el mayor factor de riesgo. De acuerdo al documento presentado por Dekra, “es aquí donde se deben aplicar medidas para aumentar la seguridad vial, empezando por las cuestiones de aptitud general y capacidad del conductor hasta aspectos como somnolencia diurna, distracción, reconocimiento médico voluntario de usuarios mayores, o la formación y educación vial.

De cumplirse las expectativas de la Comisión Europea, apenas debería haber víctimas mortales en las carreteras europeas en 2050. Para poder alcanzar este objetivo habrá que centrarse no sólo en los sistemas de asistencia de conducción como el ESP, sino también en los sistemas de conducción automatizada.

En su informe, DEKRA otorga un papel importante a las funciones de asistencia en la continua reducción del número accidentes y víctimas mortales, aunque la conducción automatizada todavía requiera de distintas adaptaciones de las condiciones del marco legal. Aproximadamente uno de cada dos siniestros viales causados por errores humanos se podría prevenir o atenuar en sus consecuencias con una pronta implantación en serie de los sistemas innovadores de asistencia de la conducción.

El documento también se hace eco de las investigaciones de siniestros en el centro de tecnología Allianz, AZT, que han averiguado, por ejemplo, que se podría reducir el número de situaciones críticas de posibles accidentes entre un 32% y un 82% si en el 51% de los vehículos circulando en las autovías estuvieran activados el regulador activo de velocidad y el sistema de advertencia de colisión frontal. En las carreteras nacionales y en centros urbanos el potencial de evitar posibles accidentes sería de entre un 32% y un 45%.

Pero si en el automóvil se han instalado sistemas de la conducción asistida y automatizada debe asegurarse que estos, al igual que los sistemas de la seguridad activa, pasiva o integral, funcionen de manera fiable durante toda la vida útil del vehículo. De esta forma, el European Road Safety Report 2016 hace hincapié en que la periódica inspección técnica de los vehículos tendrá una importancia cada vez mayor comparado con la actualidad, también respecto a una creciente complejidad de los sistemas y del peligro de posibles manipulaciones electrónicas.

En vistas al aumento importante de sistemas electrónicos, los expertos creen que es preciso reorientar la colaboración en materia de seguridad entre los fabricantes de vehículos y las organizaciones de inspección. En el marco del desarrollo y de la homologación de los vehículos se debe regular la forma de futuras inspecciones de estos vehículos por parte de los peritos.