Femete ha recibido a los representantes de los trabajadores de las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV) de la provincia tinerfeña y se ofrece como interlocutor con las empresas para que se desconvoque la huelga prevista para el próximo 5 de octubre. “Como patronal, nuestro compromiso es solucionar un conflicto que resultaría dañino para todas las partes y para la ciudadanía, en general, ya que afectaría tanto a la seguridad vial como al medio ambiente”, ha declarado el secretario general de Femete, José González.

Con ese objetivo, “la patronal propone, a la mayor brevedad posible, crear una comisión negociadora donde empresas y sindicatos acerquen posturas y alcancen la paz laboral necesaria para seguir remando, unos y otros, en la misma dirección por el progreso y el bienestar de todos”, añade González.

El comité de huelga considera que la modificación de la normativa en el sector de las ITV ha generalizado una liberalización descontrolada “provocando la inestabilidad”. Además, entienden que “la apertura de nuevas estaciones en la provincia tinerfeña ha provocado una desregulación”.

Al mismo tiempo, estiman como “necesario la existencia de un convenio colectivo del sector que regule unas condiciones laborales mínimas en materias básicas como el régimen de jornada, que permita la conciliación de la vida personal y familiar; un sistema de retribuciones mínimas que sea igual para trabajo de igual valor; la regulación del encuadramiento en grupos profesionales equiparables y el establecimiento de protocolos de salud laboral que protejan efectivamente a todos los trabajadores y trabajadoras del sector”, entre otros puntos.