Mitsubishi Motors reconoció recientemente que manipuló los datos de prueba de kilometraje para sus minicars vendidos en Japón. Se trata de 620.000 vehículos en los tres últimos años que fueron tachados con un combustible más eficiente de lo que realmente es.

Las acciones de Mitsubishi Motors cayeron en una jornada un 15%, el mayor descenso de una década en el mercado de Tokio, reduciendo su valor de mercado de 721 millones de yenes (poco menos de 6.000 millones de euros).

“Esto puede ser diferente a lo sucedido con Volkswagen, pero el mercado se ha vuelto sensible con este tipo de noticias”, expuso Seiji Sugiura, analista de Tokai Tokyo Research Center, para quien puede tener un impacto similar en términos de ventas y la reputación de la empresa.

La compañía señaló que probó los vehículos que utilizan los neumáticos y la resistencia del aire que produjo una mejor economía de combustible que las tasas reales. El mal manejo de los datos de prueba fue “intencional”, dijo el presidente Tetsuro Aikawa a modo de disculpa.

Por otra parte, Mitsubishi España asegura que ninguno de sus modelos homologados y comercializados en el mercado español están afectados por estos problemas de manipulación. No en vano, recalca que está restringido a unos modelos concretos, los micro-coches, que no se comercializan en la Unión Europea (UE).

Por ello, insiste que los seis modelos que Mitsubishi comercializa en España cumplen con la homologación europea en vigor.