Alrededor de tres de cada cuatro vehículos que se fabriquen en 2021 estarán equipados con una serie de pantallas que sustituirán a indicadores e información detrás del volante, vaticina IHS Automotive.

Recordemos que las grandes pantallas se empezaron a apreciar en los primeros años de este siglo, aunque en modelos de lujo. Su evolución, sin embargo, es casi ilimitada, y los fabricantes han visto claro que la pantalla es, en realidad, un modo de mantener un estilo de vida a bordo, conectado.

Pero también un gran negocio, debido a que los sistemas de visualización moverán para los proveedores del sector de la automoción 18.400 millones de dólares (algo más de 16.300 millones de euros) en 2021, es decir, casi el doble de lo que se espera para este año.

Del mismo modo es una petición de los compradores: las grandes pantallas tienen cada vez más aceptación como un modo de controlar el coche, en aspectos como el aire acondicionado, la temperatura a bordo o el audio.