Vender coches tras haberles trucado el cuentakilómetros puede salirle caro a un taller gallego que manipuló y comercializó una veintena de vehículos. La fiscalía solicita cuatro años de prisión y el pago de una multa de 5.400 euros para los dos propietarios del negocio de reparación de Pontevedra. Además de la condena por estafa, el fiscal solicita el cierre de la empresa por un período de cuatro años.

El fiscal, además, señala que la cantidad total defraudada superaría los 66.000 euros, al tiempo que constata que cuatro de los diecinueve posibles perjudicados han renunciado al ejercicio de acciones civiles y penales en la vista oral que se ha señalado para esta semana en la Audiencia, según informa La Voz de Galicia.