La Asociación Madrileña de Distribuidores de Automóviles (Amda) ha recopilado las tecnologías ya se pueden aplicar al mundo del automóvil, todavía reservadas a los modelos premium con un gran equipamiento, pero que en un futuro cercano serán de uso generalizado y supondrán una importante ayuda a la conducción.

“Tener conexión a Internet en el coche para poder enviar y recibir mensajes o, por ejemplo, conocer el tiempo que hace en nuestro destino son funciones que ya podemos catalogar de comunes en los coches actuales, pero la conectividad de los vehículos va muy por delante”, explica Moisés González, presidente de AMDA. “El vehículo conectado ya es una realidad y, gracias al envío y recepción de datos a la nube, podemos conocer el estado del tráfico, recibir alertas sobre posibles peligros o incluso pedir ayuda en caso de emergencia”.

Tecnología aplicada a la seguridad

Los asistentes a la conducción, la gran novedad en el mundo del automóvil, son el primer paso hacia la conducción autónoma, una realidad muy cercana que tecnológicamente ya es viable en autopistas pero que, según Amda, precisa de una regulación legal concreta para poder implantarse definitivamente en los vehículos producidos en serie. La localización GPS, el teléfono integrado en el vehículo y la conexión a Internet permite ofrecer la posibilidad de contar con un asistente personal las 24 horas del día durante todos los días del año.

El sistema 'Head Up Display' muestra la información más importante del vehículo proyectada en el parabrisas o en una pequeña pantalla transparente sobre el cuadro de instrumento, una tecnología que reduce el movimiento de los ojos y permite mantener la mirada en la carretera durante más tiempo. Este sistema ha ido evolucionando y ya existen versiones a color y con una distribución más amplia y completa de la información.

Por su parte, las maniobras con remolques requieren una destreza especial y pueden ocasionar situaciones de peligro ante la escasa visibilidad por el campo de visión que cubre el propio remolque. Para facilitar estas maniobras y evitar estos posibles peligros se recurre a la realidad aumentada, que a través de diferentes cámaras es capaz de simular en una pantalla que el remolque es transparente.

Tecnología para hacernos la vida más fácil

Cada vez es más común que los fabricantes de vehículos pongan a disposición de sus clientes una App desde la que se permite la interacción con su propio coche, a través de la cual puede recibirse información del estado del vehículo como nivel de combustible, estado y nivel del aceite, presión de los neumáticos, etc. Pero también se puede, por ejemplo, programar la calefacción para que cuando lleguemos al coche el habitáculo ya se encuentre a la temperatura de confort.

Más reciente es la tecnología disponible en otros países que permite pagar en las gasolineras sin necesidad de bajarse del coche gracias a la conectividad del vehículo, o poder recibir una compra realizada por Internet directamente en el maletero del coche sin importar dónde esté aparcado.

Desde Amda también destacan la evolución sufrida por el sistema de asistencia al aparcamiento o el llamado aparcamiento automático, que detecta un espacio válido para aparcar y el conductor sólo debe manejar los pedales y el cambio. Incluso se ha mejorado permitiendo aparcar el vehículo a distancia. El conductor se puede bajar del coche y éste se aparca solo con sólo realizar un movimiento continuado sobre la pantalla de su smartphone o desde la llave del vehículo.

Por último, existe otro sistema previo a la conducción autónoma, el asistente de semáforos, que controla la frecuencia de los semáforos y calcula la velocidad del vehículo para que no llegue a detenerse, evitando así el arranca-para que eleva notablemente el consumo de combustible.