Las ventas de la Alianza Renault-Nissan han aumentado un 7%, con 5.268.079 vehículos vendidos, en el primer semestre de 2017, todo ello impulsado por la fuerte demanda de los modelos de los socios franceses y japoneses, además de por la primera contribución semestral del nuevo miembro de la Alianza, Mitsubishi Motors.

Las ventas de los modelos Renault, incluidos Clio, Sandero, Mégane, Captur y Duster, han aumentado, y Nissan ha registrado una fuerte demanda de sus modelos como Xtrail/Rogue, Sentra/Sylphy, Qashqai y Altima/Teana. Al mismo tiempo, Mitsubishi Motors, que se ha unido a la Alianza a finales de 2016, ha vendido cerca de 495.000 vehículos, gracias sobre todo a las demandas mundiales de su SUV Outlander y del modelo Pajero Sport en la región ASEAN.

Por su parte, las ventas acumuladas de los vehículos eléctricos de los tres constructores han subido de manera significativa, hasta alcanzar las 481.151 unidades, confirmando así la posición de la Alianza como primer constructor generalista de coches eléctricos. El aumento se ha debido, en gran parte, a las ventas del LEAF de Nissan, del ZOE de Renault, que se mantiene en primera posición en Europa, y del i-Miev de Mitsubishi. En cuanto a los híbridos, las versiones eléctricas recargables del Mitsubishi Outlander superan las 13.000 unidades.

Carlos Ghosn, presidente y director general de la Alianza Renault-Nissan, ha subrayado que “con el fin de maximizar las sinergias en el seno de la Alianza, este año capitalizaremos, aún más, buscando economías de escala y aprovechando nuestra presencia en el mercado global, respaldados por una oferta tecnológica de primer orden y unos modelos eléctricos innovadores. Nuestra Alianza ampliada está bien situada para desarrollar su pleno potencial, tanto en volúmenes de ventas como en oferta de servicios relacionados con la movilidad de nueva generación, para nuestros clientes de todo el mundo”.

La Alianza pretende desarrollar sus sinergias en 2017 gracias a una cooperación más estrecha entre Mitsubishi Motors y sus socios Nissan y Renault en ámbitos como las compras, la integración local, la industrialización cruzada, las plataformas de vehículos, las tecnologías compartidas y la expansión, tanto en los mercados maduros como en los mercados emergentes.