Tras el lanzamiento de su última campaña de productos «Verdaderamente Originales», TRW Aftermarket explica que la innovación y la I D, junto con la prioridad de ser los primeros en llegar al mercado y un conocimiento profundo de este último han permitido a la empresa conservar su posición de líder en discos de freno.

Como uno de los expertos en seguridad en automoción más importantes, para TRW es importante conservar el máximo control sobre los procesos de fabricación y comprobación. Para ello la empresa fabrica internamente más del 70 % de los discos con marca TRW en las fábricas que tiene por todo el mundo, incluida la planta líder de Europa en Frydlant, en la República Checa.

Stephan Schwarz, Jefe de Producto Sénior para discos de freno de TRW Aftermarket en Europa, explicó: «TRW Aftermarket es pionero en el diseño, desarrollo y fabricación de sistemas de freno completos, componentes de frenos y avanzados sistemas de control del vehículo para fabricantes de todo el mundo y cuenta con más de 100 años de experiencia. A lo largo de los años hemos trasladado este conocimiento y experiencia a nuestra oferta de posventa y hoy fabricamos más de 12 millones de discos de freno al año.

Nuestra experiencia en Equipo Original nos aporta un conocimiento inherente de cómo funciona cada una de las piezas dentro de un sistema y cómo interactúan los sistemas entre sí. Al fabricar piezas que funcionan en armonía unas con otras y dentro de ese sistema en particular, podemos ofrecer una solución de frenos idónea para cada caso, para vehículos de todas las clases y pesos».

Para los motores más potentes, TRW ofrece una gama de discos con alto contenido en carbono que proporcionan mayor estabilidad y rendimiento gracias a su resistencia a temperaturas más altas sin deformarse. El uso de un alto contenido en carbono en el proceso de moldeo permite que los discos se calienten menos, lo que significa que ofrecen unas prestaciones extraordinarias y que es menos probable que se deformen y sufran problemas relacionados con el ruido, la vibración y la dureza, como por ejemplo vibrar al calentarse mucho o chirriar.

Schwarz añadió: «Para lograr la conducción más segura posible, ofrecemos una solución que combina el material de fricción desarrollado internamente para los vehículos más pesados con discos de alto contenido en carbono fabricados para ofrecer una conductividad térmica óptima. Los vehículos más pesados y potentes requieren una potencia de frenado superior, porque la distancia de parada aumenta exponencialmente a altas velocidades. Cada vez que se duplica la velocidad, la distancia de frenado se multiplica por cuatro, y el peso solo contribuye a empeorar esta situación».

Además, también en 2007 la empresa introdujo una solución integrada: disco, rodamiento y anillo sensor de ABS. La solución pasa por ofrecer rodamientos montados mediante un equipamiento innovador que asegura que los rodamientos estén debidamente colocados. Esto se combina con el anillo sensor ABS «dentado» o «magnético», según las especificaciónes de los Equipo Original (la versión magnética es apta para los sistemas ABS con sensores activos). El paquete incluye también los tornillos de fijación necesarios y los guardapolvos.

«Los rodamientos y los anillos son componentes cruciales para la seguridad y se deben sustituir cada vez que se cambia el disco, porque podrían resultar dañados en el proceso de sustitución ??"añadió Schwarz??". Intentar reutilizar el rodamiento o el sensor ABS podría debilitarlos y dañarlos y, en consecuencia, volverlos poco seguros, además de aumentar el riesgo de daños en el producto final. Por otra parte, si no se monta el rodamiento en el ángulo exacto, aumenta la fricción en las piezas giratorias, lo que podría dañar gravemente el sistema. Es una situación en la que el cliente siempre gana», concluyó.