Toyota Motor Corporation (TMC) establecerá una Plataforma de Servicios de Movilidad (MSPF en sus siglas en inglés) para colaborar con varios proveedores de servicios y compañías de seguros telemáticas, además de impulsar el Toyota Smart Center (TSC), el Toyota Big Data Center y los servicios financieros relacionados.

Para fomentar un servicio de vehículos compartidos basado en la MSPF, Toyota ha desarrollado una caja de llave inteligente o Smart Key Box (SKB), que se puede colocar en un vehículo sin necesidad de modificación alguna. Permitirá que los usuarios de vehículos compartidos puedan abrir y cerrar las puertas del coche, además de arrancar el motor sólo con su smartphone.

Una aplicación de smartphone recibirá los códigos para acceder al dispositivo SKB que el usuario del vehículo asignado tenga colocado en el mismo. Al acercar el teléfono móvil al vehículo, los códigos se autentican con la SKB mediante comunicación Bluetooth de Baja Energía (BLE en sus siglas en inglés) y el usuario puede utilizar la llave con el smartphone, con un funcionamiento similar al de una llave inteligente convencional. El momento y el periodo durante el que el usuario puede acceder a la SKB es establecido y gestionado por el TSC, en función de la reserva del vehículo.

En los servicios tradicionales de vehículos compartidos, los usuarios disponen de llaves compartidas, físicas, a través de una caja en la consola del vehículo o mediante un dispositivo de comunicación específico conectado con la Red de Área del Controlador, métodos tradicionales que, según Toyota, presentan margen de mejora.

Mediante la MSPF y la SKB, Toyota llevará a cabo un programa piloto con la empresa estadounidense de vehículos compartidos Getaround, que comenzará en enero de 2017 en San Francisco (California), para explorar las ventajas y la comodidad de la SKB en los servicios de vehículos compartidos. Por su parte, Toyota Financial Services Corporation (TFSC) desarrollará un nuevo producto financiero, cuyo usuario podrá utilizar los ingresos generados a partir del servicio de vehículos compartidos para pagar el coste del leasing.