El pasado 4 de enero ardía el Desguace Riestra, en la zona industrial de San Andrés de los Tacones, en Gijón. Según las investigaciones de la Guardia Civil, el incendio se produjo por la explosión de un vehículo durante las labores de desguace. El turismo podría haber estado mal descontaminado y habría provocado un estallido y que las chispas cayesen sobre la chatarra. El material sintético hizo que las llamas se propagasen con rapidez, informa el periódico El Comercio.

Bomberos de Gijón y del Servicio de Emergencias del Principado y varias dotaciones de bomberos de Arcelor lucharon para sofocar las llamas que devoraron las pilas de vehículos de la instalación. Fueron necesarias 13 horas para controlar el incendio, aunque las labores de refrigeración todavía continúan. A pesar de la espectacularidad del incendio, el lugar sólo ha sufrido daños materiales.

Los trabajos de la Benemérita se centran ahora en determinar por qué fallaron los hidrantes de dentro de la instalación, lo que obligó a los camiones de bomberos durante las tres primeras horas de la intervención a desplazarse unos dos kilómetros de distancia para llegar cargar los depósitos de agua en el punto de suministro más cercano.

Por otro lado, las estaciones de medición de la calidad del aire registraron la noche del jueves altos índices de partículas contaminantes en la atmósfera, coincidiendo con la presencia de la densa humareda procedente del incendio de Desguaces Riestra que el viento desplazó por todo el concejo de Gijón, tal y como consta en los registros municipales de la calidad del aire.

Según El Comercio, el dispositivo de control de la avenida de Castilla detectó de madrugada picos de hasta 211 microgramos por metro cúbico y una media de 39,4 partículas PM10 durante 24 horas, lo que supone niveles que triplican los baremos máximos saludables marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El humo procedente de la quema de 3.000 metros cuadrados de chatarra en la empresa de la parroquia de San Andrés de los Tacones llevó al Gobierno del Principado a activar el plan de emergencias de protección civil en su fase de alerta. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Gijón no consideraron necesario poner en marcha el protocolo anticontaminación.

(Foto: El Comercio).