Un taller vallisoletano, Qasas Armesto, acaba de lanzar la singular promoción de pintar el coche a parados y jubilados que acrediten su condición, siempre que junto a ellos un familiar o amigo haga lo propio con su vehículo, que deberá colorear íntegramente. El coste para quien paga, dependiendo del modelo y tamaño, supone entre 1.500 y 3.000 euros.

Es, por tanto, una idea sugerente de ?"scar, el propietario de este espacio en el que se trabaja chapa, pintura, mecánica y electricidad desde hace diez años, que charlando con su hijo - estudiante de Ingeniería de Telecomunicaciones - y un amigo de éste creyeron que podía ser una buena noticia para mucha gente, como los jóvenes.

"No tendré problema en contratar a más gente o en alquilar naves para dar abasto con este proyecto", asegura. De hecho, en sus cajones guarda decenas de curriculum de personas que, pese a la experiencia acumulada, están en paro.

Reclama, no obstante, apoyo al colectivo de los autónomos. "Luchamos mucho y no tenemos derechos: aunque tengas gripe, has de seguir viniendo al trabajo".

La crisis afecta a todos de una manera u otra. En su caso, reconoce que reparaba coches de alquiler, pero esto varió y ha tenido que asumir encargos de compañías. Con casi 40 años de experiencia en el sector considera que "ha bajado mucho". Pese a todo, él ha seguido innovando en su trabajo - tiene perfiles en facebook (qasasarmesto) y twitter (@tqasasarmesto)- y, por ejemplo, su taller ofrece lo que grandes franquicias: un coche de sustitución al cliente que lo reclama.