El intento del grupo industrial francés Saint-Gobain para hacerse cargo de la suiza Sika ha sido bloqueado por un fallo de los tribunales del país alpino, que indica que los directores de Sika tienen derecho a bloquear la decisión de la familia propietaria de la compañía de vendar sus participaciones a su rival francés, informa el Financial Times.

Esta decisión de venta ha enfrentado durante dos años a la familia fundadora de Sika con los oponentes a la operación, incluyendo a empleados y miembros del consejo, cuando Saint-Gobain se ofreció a pagar 2,55 millones de euros (2,75 millones de francos suizos) para la compra de, entre otras, la división Burkards de vehículos privados, que posee el 16% de capital social de Sika y casi el 53% de los derechos de voto en el consejo, recoge, por su parte, Reuters.

Esta disputa sobre la venta puso de relieve los problemas que pueden surgir en las empresas suizas cuando las nuevas generaciones de propietarios de una familia quieren vender sus participaciones. Según el Financial Times, la decisión de vender fue tomada por Urs Burkard, un miembro de la familia de cuarta generación, su hermano y tres hermanas, después de que decidieran que ya no querían estar involucrados en la empresa.

El plazo para resolver el acuerdo se amplió este año a junio de 2017. Después de esa fecha, Saint-Gobain tiene la opción de ampliar la disposición actual del contrato por otros 18 meses, lo que daría tiempo a la familia a apelar el caso.