Bosch comercializa dos tipos de bombas de agua: mecánicas y eléctricas. Las primeras son accionadas directamente por el motor; es decir, si el motor está en marcha, suministran continuamente líquido refrigerante, aun cuando no exista necesidad de refrigeración.

Por su parte, la bomba eléctrica de refrigerante es un sistema auxiliar de refrigeración que se utiliza, principalmente, para motores de combustión con sistema start&stop -adicionalmente a la bomba mecánica-, para garantizar el enfriamiento del motor eléctrico y del inversor en vehículos eléctricos e híbridos y para otras funcionalidades de gestión de la temperatura, como para baterías de alto voltaje o si se desea una gestión térmica diferenciada en diversas partes del motor.

"Las bombas de agua auxiliares de Bosch, con calidad de equipo original, son silenciosas, duraderas y no tienen fugas a lo largo de toda su vida útil", destaca el fabricante. Una bomba de agua con fugas puede ser el origen de averías en el motor, de forma que la correa de distribución se ve expuesta a la fuga de líquido refrigerante, cuyos productos químicos pueden dañarla.

Los daños en la correa de distribución, a su vez, provocan fallos en el mecanismo de sincronización entre el cigüeñal y el eje de distribución (cambio por árbol de levas), dando lugar a una avería generalizada en el motor.