Con la llegada del verano es habitual que los conductores lleven sus vehículos al taller para su puesta a punto y, de esta manera, evitar posibles contratiempos de camino a los destinos estivales. Sin embargo, se suele olvidar realizar el cambio de liquido refrigerante, tal y como marcan los periodos de mantenimiento de los fabricantes de los mismos.

Actualmente, se pueden encontrar en el mercado tres tipos de líquidos refrigerantes distintos en función de su tecnología anticorrosión: inorgánicas, orgánicas (OAT) y semiorgánicas (Si-OAT). Estos aditivos anticorrosión, que forman parte del liquido refrigerante de nuestro motor y que determinan el tipo de tecnología, se van degradando con el tiempo, por lo que se hace necesaria la sustitución del refrigerante.

krafft2Por norma general, los fabricantes de vehículos recomiendan su sustitución cada 2 años/40.000 km en el caso de refrigerantes inorgánicos y cada 5 años/100.000 km para los orgánicos y semiorgánicos. No cambiar el refrigerante motor a tiempo llevará a la oxidación interna del radiador, camisas, líneas de refrigeración de la culata lo que puede ocasionar serios problemas de refrigeración y, en último lugar. incluso a la rotura de la junta de culata.

A la hora de escoger el liquido refrigerante, es importante elegir la tecnología adecuada según el fabricante (inorgánico, orgánico o semiorgánico), así como tener en cuenta el porcentaje de monoetelinglicol presente en el mismo. El monoetelinglicol va mezclado en el liquido refrigerante en un porcentaje que va desde el 10% hasta el 50%. Este componente da al refrigerante su capacidad anticongelante, pero, sobre todo, aumenta la temperatura de ebullición del mismo, haciendo que el motor pueda trabajar a temperaturas más altas.

Los fabricantes aconsejan utilizar un refrigerante con una cantidad de monoetelinglicol de entre el 40-50%. Los anticongelantes Krafft están homologados por distintos fabricantes como VW o Ford y cumplen con todas las exigencias para mantener en buenas condiciones el sistema de refrigeración motor y asegurar la correcta temperatura de funcionamiento en nuestros motores. Mantener la temperatura de funcionamiento del motor es cada vez más importante, pues estos son cada vez más pequeños, entregan una potencia mayor y tienen unas necesidades de refrigeración cada vez más exigentes. Además, mantener una temperatura de funcionamiento optima es esencial para mantener los límites de emisiones contaminantes según las normativas.

Por último, es recomendable lavar el circuito de refrigeración antes de su sustitución. Wynn’s Cooling System Flush es un producto diseñado específicamente para eliminar los depósitos de cal y oxido en el interior del sistema, así como posibles restos de aceite.