El cambio de aceite del vehículo es una de las operaciones de mantenimiento más importantes. Se recomienda realizar el cambio de aceite, como norma general, cada 15.000 - 30.000 km o cada año, dependiendo de las especificaciones de cada fabricante. Para vehículos de mayor antigüedad, puede ser necesario realizarlo más a menudo. Por esta razón, pasar por el taller a realizar una revisión de mantenimiento con cambio de aceite es algo relativamente frecuente. Pero ¿en qué consisten realmente estos cambios de aceite?

Los cambios de aceite se realizan porque el aceite va perdiendo propiedades, acumulando impurezas y, por tanto, degradándose con el uso, pudiendo provocar serias averías si no se sustituye. Es importante mantener el aceite de motor en buen estado porque este evita las fricciones dentro del motor y lo protege de la corrosión y la oxidación, aumentando la eficiencia del mismo. Cuando se realiza un cambio de aceite, se purga el aceite del cárter del motor, vaciándolo, y se sustituye por aceite limpio. En estos cambios de aceite es también recomendable realizar un cambio de filtro del aceite para garantizar que las impurezas que se hayan acumulado en el filtro no ensucien en aceite nuevo.

Pero ¿qué ocurre con las impurezas del aceite usado que quedan depositadas dentro del circuito de lubricación y que, por mucho que vaciemos el cárter, no terminan de salir? Lamentablemente, gran parte de estas impurezas se quedan siempre dentro, ensuciando, inevitablemente, el aceite limpio que llega al circuito. Por tanto, ¿es suficiente con realizar simplemente cambios de aceite? Bien, como ocurre con cualquier circuito, si queremos que el cambio sea totalmente efectivo, es imprescindible no sólo vaciar, sino también limpiar antes de rellenar. Para ello, existen productos como el Oil System Cleaner de Wynn’s, que se añaden al depósito del aceite antes de su vaciado. El Oil System Cleaner de Wynn’s disuelve las impurezas y las mantiene en suspensión, de forma que ayuda a que éstas salgan más fácilmente cuando se vacíe el cárter, dejando el circuito de lubricación libre de contaminación y suciedad. De esta manera, cuando se añade el aceite limpio, no existen impurezas depositadas dentro del circuito que ensuciaran el aceite limpio rápidamente, contribuyendo a una más rápida degradación del aceite nuevo.