Para Corteco uno de los pilares más importantes es la seguridad, articulada a través de varios aspectos. Ante todo, seguridad como sinónimo de fiabilidad. Corteco es la marca que se ocupa del mercado de repuestos para el aftermarket del Grupo Freudenberg. Esto significa que los clientes de Corteco pueden beneficiarse de la calidad original y de una amplia experiencia en tecnologías y conocimientos en el sector de la automoción. Como resultado, los expertos en reparación de automóviles pueden realizar trabajos de mantenimiento fiables y duraderos gracias a los materiales tecnológicamente avanzados con una calidad superior.

El importantísimo concepto de seguridad no solo afecta al usuario final, sino que también es un elemento significativo para las empresas que distribuyen productos Corteco en el mercado. El hecho de ser consciente de que estos productos han pasado estrictas pruebas de calidad a lo largo de toda la cadena de suministro sí representa un valor añadido para Corteco.

Si hablamos de seguridad no podemos olvidarnos de los latiguillos de freno, ya que son el símbolo de la seguridad. El latiguillo de freno es un producto muy importante y necesario para la seguridad del vehículo y al que a veces no se le presta la atención que requiere. Para entender la importancia de este componente, basta pensar que su rotura provoca la falta total de potencia del sistema de frenado, con consecuencias que pueden ser muy graves, si no letales.

A medida que envejece, el latiguillo de freno pierde su deformabilidad, dejando de transmitir instantáneamente la presión ejercida sobre el pedal a todo el sistema de frenado. Este es el conocido como "efecto globo"; normalmente no es percibido por el conductor. Además, el efecto globo tiene serias implicaciones, ya que prolonga la distancia de frenado, retrasa la respuesta del pedal y empeora la "sensación del pedal". En lo que a seguridad se refiere, la empresa recuerda no subestimar el posicionamiento de los accesorios y la longitud correcta del latiguillo de freno, ya que un latiguillo de diferentes longitudes puede sufrir roturas prematuras y mal funcionamiento por una integración incorrecta con el sistema de suspensión del coche.

El mensaje de Corteco es claro: el latiguillo de freno debe cumplir con las especificaciones del constructor del sistema de frenado debido a que el uso de productos que no se adecuan a los estándares del equipo original pueden generar serios problemas en términos de seguridad vial. Corteco realiza diariamente numerosas pruebas para garantizar un producto de calidad. Los tres principales son:

  1. Control de presión (realizado a 120 bar en todas las unidades producidas)
  2. Control de tracción (en la primera pieza del lote de producción)
  3. El accesorio de cierre

Todo el sistema de producción de la empresa está certificado según las normas ISO 9001-2008. Además, para una perfecta trazabilidad del producto y cumpliendo con los más altos estándares de calidad y seguridad, todos los latiguillos de freno se fabrican de acuerdo con los requisitos D.O.T., FMVSS 106 y SAE J1401. Hay tres valores preestablecidos: máxima eficiencia (distancias de frenado cortas), seguridad (cada latiguillo de freno se puede rastrear desde la producción hasta el montaje) y calidad (rendimiento duradero y mayor eficiencia del sistema de frenado).

Hoy en día Corteco propone una gama de latiguillos de freno de más de 2.000 referencias en calidad original o equivalente para 12.000 aplicaciones con una cobertura equivalente al 92% del parque circulante en Europa.

Corteco recomienda cambiar los latiguillos de freno cada cuatro años o cada 80.000 km y siempre junto con el líquido de frenos, para renovar completamente el sistema y restaurar el rendimiento original del vehículo.