Los cables de arranque transportan la energía desde la batería a la caja de fusibles y al motor de arranque, que luego se conectará, a través de un puente, al alternador. Para evitar romper estas partes y provocar mayores daños en el vehículo es importante asegurarse de utilizar la sección de cable adecuada y comprobar que el material que utilizamos cumple con la normativa de homologación europea.

Mai Autoparts distribuye cuatro tipos de cables de arranque: flexible, extraflexible, estañado y paralelo. Todos ellos con interiores 100% de cobre.

La composición del cable es otra de las características de seguridad a evaluar a la hora escoger el cable. Podemos encontrar cables a precios muy ajustados compuestos por una mezcla de cobre y aleación. Éstos tienen la misma sección que los cables compuestos de 100% cobre a pesar de no cumplir con el funcionamiento correcto de todos los parámetros.

La principal diferencia que podemos encontrar entre las distintas categorías de cable es:

  • Cable de arranque flexible, el estándar, el más utilizado
  • Cable de arranque extraflexible, que permite un mayor manejo y flexibilidad en puntos de difícil montaje
  • Cable de arranque paralelo, que une el cable extraflexible rojo y negro para facilitar su instalación
  • Cable de arranque estañado, los filamentos están recubierto por una capa de estaño que protege aún más al cobre de la oxidación.

Además, desde MAI nos ofrecen un conjunto de recomendaciones de seguridad:

  • Utilizar la sección de cable necesaria recomendada por el fabricante, según el amperaje que soporte el circuito al cual está expuesto. Normalmente los vehículos utilizan secciones entre 25 y 35 mm2, camiones y vehículos industriales secciones a partir de 50 mm2.
  • Utilizar cable de arranque estañado en aquellos vehículos más expuestos a zona húmedas para mejorar su vida útil como, por ejemplo, barcos, tractores, excavadoras …
  • Proteger los terminales acoplados al borne de la batería con capuchones tanto para socorrer al mecánico durante la manipulación del vehículo como para evitar la oxidación y pérdida de eficiencia de los polos de la batería.