Castrol y el equipo de Fórmula E de Jaguar Racing trabajan juntos para garantizar que la gama de fluidos Castrol ON para vehículos eléctricos ofrezca rendimiento, eficiencia y durabilidad para sistemas de propulsión electrificados. Las dos empresas han renovado recientemente su colaboración técnica y Castrol es el proveedor oficial de fluidos para vehículos eléctricos avanzados del equipo de carreras.

Los tres productos Castrol ON, que constan de fluidos de transmisión, fluidos térmicos y grasas, serán desarrollados y probados por Castrol y el equipo de Fórmula E de Jaguar Racing para maximizar el rendimiento en competición. Las lecciones aprendidas en la Fórmula E permitirán a Castrol optimizar las generaciones futuras de estos productos para beneficiar a los vehículos eléctricos de serie.

La nueva marca Castrol ON se presentó el pasado 8 de mayo en los Jaguar I-TYPE 5 de competición en la séptima ronda del Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E en Mónaco.

El desarrollo para el equipo de carreras del fluido para transmisión de vehículos eléctricos de Castrol ON se ha centrado en reducir la fricción y las pérdidas de potencia, mejorar el suministro de presión del lubricante y reducir las temperaturas dentro de los componentes críticos de la caja de cambios. Esto ayuda a extender la vida útil del sistema de propulsión y mejorar la eficiencia, factores críticos tanto para los vehículos eléctricos de carreras como los de serie.

El fluido térmico para vehículos eléctricos de Castrol ON ha sido diseñado para mantener refrigerado el sistema electrónico de potencia del Jaguar I-TYPE 5 de Fórmula E en condiciones de carrera extremas y exigentes. El producto permitirá que los vehículos eléctricos futuros se carguen más rápidamente, un requisito crucial a medida que aumenta la demanda de capacidades de carga ultrarrápida.

Además, cambiar a la grasa para vehículos eléctricos de Castrol ON ayuda a Jaguar Racing a ahorrar peso en sus vehículos de Fórmula E. Los aditivos de la grasa proporcionan una lubricación mejorada a los componentes críticos de la línea de transmisión, reduciendo las pérdidas por fricción y las temperaturas generales, con lo que se mejora la durabilidad. Para los automóviles eléctricos de serie, se ha descubierto que la eficiencia mejorada de los componentes móviles mejora la autonomía de conducción, uno de los factores clave que afectan la adopción generalizada de los vehículos eléctricos.