El creciente número de vehículos en circulación, junto con un creciente número de horas al volante, así como la demanda de mayor confort y calidad del aire interior son factores que influyen en el continuo crecimiento del mercado del aire acondicionado. Por ello, y para ayudar al mercado posventa a aprovechar esta creciente oportunidad, Delphi Technologies, experto en repuestos para sistemas de aire acondicionado con gran experiencia en equipo original, ofrece una exhaustiva gama de componentes fundamentales para los sistemas de aire acondicionado del vehículo: compresores, condensadores, filtros de habitáculo, válvulas de expansión, presostatos, receptores-deshidratadores, aceites para compresores, etc.

Todos estos productos están fabricados siguiendo los estándares de equipo original y utilizan su misma tecnología de vanguardia, buscando el ahorro en consumo de combustible, la reducción de las emisiones de gases y aumentar el confort. Además, conjuntamente con su solución de diagnóstico DS, formación e información técnica, el programa de piezas para aire acondicionado de Delphi Technologies ofrece a sus clientes los componentes, herramientas y los conocimientos avanzados que los talleres necesitan para garantizar un servicio técnico rentable y de calidad para fidelizar al cliente a largo plazo.

Uno de los componentes vitales en el sistema de aire acondicionado es el filtro de habitáculo. Sin embargo, es sabido que cuando se realiza un mantenimiento rutinario del automóvil, reemplazar el filtro de aire del habitáculo no es una de las prioridades. Pero recientes investigaciones sugieren que el aire en el interior del vehículo puede ser más dañino que el aire exterior: hasta 10 veces más de contaminantes. Por eso, Delphi Technologies explica cuál es el papel de estos filtros y por qué es fundamental cambiarlos regularmente.

Como su nombre indica, el filtro de aire del habitáculo, filtra y limpia el aire que entra a la cabina a través del sistema HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado). Ubicado, por lo general, debajo del panel de instrumentos o detrás de la guantera, evita que residuos, suciedad y otros contaminantes, como el polvo, el polen, partículas en suspensión y esporas de moho entren en el vehículo. Dado que es lo único que se interpone a que todo lo que proceda del exterior se introduzca en el vehículo, el filtro puede obstruirse fácilmente. En realidad, no estaría haciendo su trabajo si no fuera así.

Lógicamente, cuando el filtro se obstruye ya no funciona como debería. Además de que el sistema de calefacción y refrigeración estén por debajo de lo normal, esto puede causar que el aire del interior del vehículo esté más contaminado más el exterior. Y dado que el sistema tendrá que trabajar más para enfriar o calentar este aire, el motor debe realizar un sobreesfuerzo para proporcionar la energía necesaria. Esto repercute negativamente tanto en el consumo de combustible como en las emisiones de gases. Las bacterias y los hongos también pueden acumularse en el filtro, lo que genera olores desagradables.

Por todas estas razones, Delphi Technologies recomienda reemplazar el filtro de aire del habitáculo cada 10.000 o 15.000 kilómetros, o con mayor frecuencia si se sufren alergias o se circula en un área urbana de alta densidad de tráfico o en un clima seco y polvoriento. Existen, además, maneras de saber si el filtro de aire debe sustituirse antes. En caso de que se detecte una reducción en el flujo de aire, ruido del ventilador, olores extraños, fuerte contaminación del filtro o algún tipo de daño, es el momento de realizar el cambio.

Así pues, como no hay nada más importante que el aire que respiramos, es esencial instalar un filtro de habitáculo de altas prestaciones, como los fabricados por Delphi Technologies, que incluyen una tela no tejida de alto rendimiento capaz de eliminar casi el 100% de los contaminantes nocivos, incluidos polvo, polen, bacterias, partículas de escape y residuos procedentes del desgaste de los neumáticos o de las pastillas de freno, entre otros. Además, el fabricante ofrece una gama de filtros de carbón activado que incorpora una capa granular de carbón activado, intercalada entre dos capas de microfibra. Esta tecnología de alta eficiencia puede también impedir la entrada en el habitáculo de numerosos gases como el ozono, el benceno y el cadmio, al tiempo que elimina los olores desagradables.