Las principales causas por las que el diesel se contamina con agua se deben a factores comunes como la humedad ambiente que provoca la condensación de agua en el depósito del combustible. Con mayor incidencia en lugares lluviosos o cercanos al mar. Otros factores de contaminación del diesel son debidos a la entrada de agua durante el repostaje y a fugas de agua hacia el depósito. La solución a estos problemas es la utilización de los filtros separadores de agua. Los separadores se intercalan entre el depósito de combustible y el motor. Al eliminar el agua del combustible evitan costosos daños al motor y tiempos de inactividad que producen graves pérdidas económicas.

Imprefil Distribuciones ofrece la solución Separ Filter. Entre sus principales ventajas destaca su diseño compacto, alta eficiencia, larga duración, fácil instalación, mantenimiento sencillo y sostenibilidad. El sistema de filtración de cinco etapas patentado por Separ Filter protege los motores diesel y separa el agua y las partículas que contaminan el combustible diesel en cinco pasos:

  • Una vez entra el combustible diesel en el filtro, el primer sistema de palas le hace girar en un movimiento circular, generando una fuerza centrífuga
  • En el recipiente, el combustible continúa girando, separando el agua y las partículas más pesadas gracias al efecto de la fuerza centrífuga
  • Un segundo sistema de palas obliga al combustible a girar en una dirección diferente, separando las gotas de agua más pequeñas y las partículas más finas
  • Una parte más ancha, justo debajo del elemento filtrante, reduce la velocidad del combustible para permitir el depósito de más contaminantes en el recipiente
  • Por último, el filtro retiene las partículas finas contaminantes del combustible antes de la salida

El filtro de combustible pierde su eficacia a lo largo del tiempo, por lo que Imprefil, siguiendo las indicaciones de Separ, recomienda que se sigan las instrucciones de mantenimiento de los fabricantes y en todo caso sustituir el filtro al menos una vez al año. En el caso de automoción, algunos coches están equipados con un sensor de agua en combustible llamado WIF (Water In Fuel) por sus siglas en inglés, que indica que existe una cantidad excesiva de agua en el combustible.