La industria automovilística española redujo el pasado año su peso en el PIB, en el empleo total y en el comercio exterior, si bien el sector del automóvil "sigue siendo una de las columnas básicas de la economía española y su visibilidad internacional". Así consta en la memoria de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) correspondiente al ejercicio de 2012, donde la patronal recuerda que el pasado año se anunciaron inversiones por un importe superior a 2.500 millones en las factorías españolas, en un entorno especialmente complicado, con el cierre de 82 plantas en Europa.

 

Con todo, la industria de fabricación de vehículos, piezas y partes representó en 2012 el 6% del PIB nacional, una tasa levemente inferior a la registrada en 2011, que fue del 6%. No obstante, Anfac precisa que si se incluye la contribución de actividades como la distribución, la financiación o los seguros, el peso del automóvil en el PIB alcanza el 10%.

Del mismo modo, el automóvil redujo su peso en el empleo, al pasar del 7,8% en 2011 al 7,2% en 2012, incluyendo en los datos fabricación de vehículos y componentes, actividades complementarias a la producción, distribución y comercialización, posventa, servicios financieros y seguros, transporte, estaciones de servicio, alquiler y autoescuelas.
El automóvil sigue teniendo una gran presencia en el sector del comercio exterior, si bien el peso de las exportaciones sobre el total bajó del 17,6% al 16,1% durante el pasado año, mientras que el de las importaciones se redujo desde el 10,6% al 9,5%. Ello no fue óbice para que el sector del automóvil en su conjunto cerrara 2012 con un saldo positivo en la balanza comercial de 10.600 millones de euros. España exportó el pasado año el 87% de su producción de vehículos a más de 130 destinos.

De los diez principales mercados importadores de vehículos españoles siete son estados miembro de la Unión Europea. Y todos ellos, los siete, registran fortísimas caídas del volumen de unidades comprados en 2012. Ya sea por hacer de la necesidad virtud o por tratarse de un paso ineludible para garantizar la sostenibilidad del negocio, el sector se ha lanzado a buscar otros mercados fuera de los Veintisiete para sortear la crisis europea. "Ante la caída de muchos de los mercados tradicionales para la exportación española, en 2012 los fabricantes están diversificando los mercados de destino, incrementando notablemente la exportación de vehículos españoles a mercados fuera de la UE", explican desde Anfac.
¿Apuestas de futuro? Argelia es el caso paradigmático de esta tendencia. España triplicó sus exportaciones de automóviles al país norafricano el año pasado, hasta los 72.882, y lo convirtió en su quinto principal mercado. A Argelia le sigue muy de cerca Turquía, en sexta posición, a pesar de que las ventas cayeron un 19% el pasado ejercicio, hasta 71.021 unidades. El esfuerzo diversificador del que quiere hacer gala el sector empieza a notarse también en mercados más alejados y con menos tradición histórica como destino de nuestras exportaciones. México y Rusia acumularon cada uno un 1,7% del total de exportaciones del año pasado, mientras que Australia alcanzaba el 1,4%.