Frenos2011.1A día de hoy, pese a la coyuntura económica, los usuarios comprenden la necesidad de tener en perfectas condiciones los vértices que forman el triángulo de la seguridad, es decir, frenos, neumáticos y suspensión. Mientras en las cubiertas es el propio conductor el que aprecia la urgencia de su sustitución, en los frenos los síntomas de deterioro pueden ser muy diversos.

Incluso alguno de sus componentes puede no dar señales de encontrarse en la parte final de su vida útil. Por ello, para llevar a cabo un correcto análisis de su estado, se requiere casi siempre la entrada del vehículo en el taller.

Del mismo modo, como consecuencia de la mencionada crisis, podríamos caer en la tentación de optar por productos de un precio inferior. Afortunadamente, los profesionales son conscientes que en piezas de seguridad, el coste no debe ser la razón de la elección y siguen escogiendo marcas reconocidas por su calidad y tecnología, para garantizar la satisfacción de su cliente.

“La actual coyuntura económica está afectando en todos los aspectos, pero básicamente en precio y servicio”, reconocen desde Exclusivas BCN, que considera que al cliente se le debe dar un producto de calidad a un precio cada vez más ajustado y con un servicio inmediato, puesto que los ‘stocks' son más reducidos. Pronostican que la salida de esta crisis aún queda lejos y que “la situación no será como hace dos o tres años: se racionalizará mucho más cada inversión y la política de ‘stocks' bajos seguirá siendo una realidad”.

Brembo nos muestra otro punto de vista, pues en el segmento del freno, como componente íntimamente ligado a la seguridad, la crisis se manifiesta de una forma específica. “El mantenimiento de los sistemas de freno es lo último que cualquier conductor responsable pospone. Otras operaciones pueden ser demoradas semanas o meses, pero en temas de seguridad no es así”, exponen.

Frenos2011.2Por eso, en líneas generales el mercado se ha visto afectado por dos efectos: el uso del vehículo ha descendido en el último año y en la posventa independiente el parque automovilístico ha aumentado, debido a la finalización de la garantía de vehículos comprados hace más de tres años.

La combinación de estos dos efectos ha llevado a que en el último curso la demanda de productos de frenos haya crecido y lo siga haciendo en el futuro. Del mismo modo, en esta situación, donde la gente no quiere gastarse demasiado dinero para reparar y mantener sus coches, existe la tentación de instalar productos de bajo coste y esto, de una manera u otra, afecta a todos los jugadores del mercado.

“Se debe seguir concienciando al usuario para que valore tanto el conocimiento experto de los profesionales que realizan el mantenimiento de sus vehículos como de las marcas que ofrecen productos de calidad reconocida por la industria y el mercado”, recalca Brembo, que insiste que en temas de seguridad no se puede hacer experimentos.

Algunas compañías, como es el caso de Racing Import, solicitan que la administración facilite a las empresas del sector su labor, especialmente en el área comercial, vigilando las normas reglamentarias de gran cantidad de productos procedentes de países como China, Taiwan o Vietnam, “que son puras copias, pero sin cumplir ninguna norma de homologación y calidad”.

Otras posturas

Nertor nos confiesa que afortunadamente vaticinaron un declive en el accesorio en 2.007 y ya en aquel momento comenzaron a introducir algunas gamas de recambio puro, como son los filtros y las pastillas. Actualmente las trabajan a pleno rendimiento, además de potenciar otros segmentos muy consolidados (lámparas y escobillas). De esta forma han compensado con creces el bajón del accesorio, mediante una especial atención a sus gamas de recambio.

La alemana Meyle puede presumir de que la crisis no haya tenido ningún efecto perceptible en la firma ni en la venta de piezas. Naturalmente, reconocen, han notado que la situación ha incitado a los conductores al ahorro y a no reparar su vehículos, o a hacerlo con piezas baratas y de peor calidad.

Un momento parejo viven en Ate, que pese a señalar que el mercado debería tener un mayor crecimiento por distintos motivos (edad del parque, capacidad económica de las familias, no renovación del parque,…), “no sería justo quejarse”. Nos encontramos en una época de renovación para las empresas de distribución que apuestan por el futuro.

Frenos2011.3Honeywell desconoce si estamos en la última fase de la crisis, pero asegura que “trabajando bien se obtienen buenos resultados, a pesar de estar en un entorno complicado”. Es cierto, continúan, que la situación económica hace más propicia la entrada de marcas y productos de bajo coste, pero la calidad tiene su parcela de mercado, y una gran mayoría de distribuidores y usuarios la aprecian y valoran.

Metelli, a pesar de una evolución positiva en los últimos dos años, no es ajeno a la profunda crisis económica del sector y asevera que en la cadena de distribución afecta de manera doble: crisis del usuario-conductor y crisis del distribuidor-tienda.

Entre los más pesimitas, Racing Import, que recalca que la crisis está afectando las inversiones y el desarrollo de los fabricantes de automóviles. Consideran, del mismo modo, que no estamos en la última fase de la crisis, “sino en el centro de ella, quedando todavía un largo camino que recorrer”. De la misma opinión son en Icer Brakes, que no dispone de elementos de juicio que les permitan ser optimistas.

Rivolta reconoce la desfavorable coyuntura, que ha significado una pérdida en ventas de un 20 % y lo más grave: todavía no aprecian señales de una rápida salida de esta crisis. Esmarfri, mientras, apunta que la situación se mantendrá al menos un par de años, pese a que augura que la disminución actual del mercado en venta de vehículos nuevos y las exigencias cada vez mayores en las inspecciones de la ITV ayudarán a que nuestro sector mantenga sus índices de ventas.

La importancia del precio

Estos años complicados ha llevado a que el precio pase a ser un factor determinante en la toma de decisiones del usuario final. Nos encontramos, nos recuerdan en Arcabat (Zimmermann), en un mercado donde las materias primas no paran de encarecerse y donde los ajustes y optimizaciones de fabricantes y distribuidores ya se han producido en gran medida. Debemos valorar el sistema de frenos como un elemento vital de seguridad, que tiene que tener la máxima calidad posible.

Meyle aprecia un mercado muy maduro, en el que entran con facilidad productos de baja calidad a precios muy bajos. “Los márgenes comerciales son muy justos para un producto pesado como los discos de freno”, subrayan, antes de añadir que los líderes en la fabricación de discos adquieren compromisos con otros fabricantes para aprovechar las sinergias y ampliar su oferta.

Para Ate (Continental), no cabe duda que el precio es un factor relevante y, pese a que los productos de bajo precio tienen su cuota de mercado, afortunadamente sigue existiendo mercado suficiente para los productos con una buena relación calidad-precio.

Grovisa lamenta la tendencia del cliente por abaratar la factura del taller y, por tanto, elegir un productoFrenos2011.4 de menor calidad a un menor precio. “Todo ello a pesar que la duración de las pastillas sea menor, provoquen ruidos u otros problemas de confort”, dicen con menoscabo.

Mientras, en Rivolta aseguran que la debilidad económica de numerosos usuarios que van buscando el producto precio, sin interesarse de sus características, ha generado una mayor difusión de las marcas de bajo precio y una correspondiente dudosa calidad.

Los fabricantes de producto de bajo coste y baja calidad por supuesto que se están aprovechando de la situación actual, denuncia Racing Import. Se trata de empresas que no tienen ninguna inversión en I D y emplean productos que en muchas ocasiones no cumplen los estándares de calidad necesarios para cumplir con las homologaciones mínimas.

En palabras de Icer Brakes, el precio se están convirtiendo en determinante y la falta de dinero está provocando que consumidores no tengan en cuenta que las pastillas de freno son un artículo básico en la seguridad del vehículo.

Nertor reconoce que los componentes económicos toman fuerza en momentos como los actuales, pero mantiene su apuesta por un producto que esté respaldado por una gran calidad, “la base de su oferta”. Las pastillas, como todo tipo de recambio, han evolucionado tecnológicamente, llegando al nivel actual, donde es posible fabricar pastillas de gran calidad, con los mejores materiales y con sistemas antirruido, siempre que se disponga de los elementos de control y gestión necesarios.

Esmafri quiere resaltar el daño producido entre los propios distribuidores, con políticas salvajes de descuentos para ganarse al cliente, “lo que origina precariedad en los resultados económicos y la aceptación de cualquier devolución por garantía”.

Finalmente, Metelli argumenta que los bajos precios suelen asociarse a sustanciales mermas en la calidad del producto. Una vez identificado esto, el producto de calidad vuelve a ser demandado.

Futuro a corto plazo

Dentro de la caída generalizada en la demanda de recambios, el freno es de los pocos componentes que está aguantando, creen en Ascacibar, que ve en el futuro una atomización por la irrupción en el mercado de varios fabricantes que hasta ahora no tenían servicio de distribución en España, “lo que supone un abanico de marcas que están produciendo una bajada de precios generalizada”.

Sumamente optimistas son en Nertor, convencidos que sus pastillas de freno Koshimo Brake tiene uno de los futuros más brillantes, puesto que no sólo no ha notado la crisis, sino que está transcurriendo por ella con unas cifras muy favorables mes a mes. “El ser una pastilla de gran calidad, y ofrecida a un precio muy ajustado, nos asegura la permanencia con éxito en el mercado”. 

Los propietarios y máximos dirigentes de Icer Brakes son igualmente positivos, pues han entendido la coyuntura actual del mercado y primamos el servicio por encima de todo, logrando que sus clientes trabajen con ‘stocks' muy ajustados, evitando así grandes costes financieros. En Honeywell, de hecho, han empezado a notar desde hace varios meses una recuperación de la actividad, tanto en turismo como en V.I.

Frenos2011.5Meyle, con un ligero retroceso en la venta mundial en los dos últimos años, considera que España muestra una evolución muy positiva, gracias principalmente al mayor grado de conocimiento de la marca, por las extensas actividades de distribución de Meycar (su filiar en nuestro país) y por el hecho que Meyle convence cada vez más debido a sus componentes de freno de alta calidad.

Según Ate, debido a la evolución de las matriculaciones, las características de nuestro parque y la situación económica, el mercado del recambio del freno se mantendrá estable con ligeros crecimientos. El factor precio-calidad continuará siendo relevante.

Quisimos también conocer de primera mano la opinión de Brembo, firma que sostiene que mientras se mantenga la percepción de crisis, el mercado seguirá en los volúmenes actuales o incluso con alguna ligera mejoría. La mayor parte de la reducción ya se ha producido y no empeoraría la situación.

En el momento que se perciba una mejoría en la economía, prosiguen, el uso del vehículo aumentará y el volumen de reparación volverá a los niveles de 2.007. Es necesario recordar que la renovación del parque antes de la coyuntura fue muy elevada y que difícilmente se volverá a repetir.

Los precios dependerán de las variaciones en las materias primas, pero en general debemos esperar aumentos como consecuencia de la mayor demanda de las economías emergentes. Por lo que se refiere a la distribución, apunta Brembo, los canales alternativos al marquista aumentarán su participación en el mercado si siguen con los procesos de mejora en el servicio. “Se ha hecho una labor muy buena en los últimos años que no se puede perder”.

“El futuro se presenta complicado, porque las marcas de pastillas aumentan y debido a su bajo precio se van haciendo hueco en el mercado”, advierten en Grovisa, que aclara que al ser las pastillas un elemento de seguridad, suelen tener cierta prioridad dentro del gasto del usuario. Sin embargo, el aumento del carburante y la disminución del límite de velocidad (ahora de nuevo a 120 km/h.) hace que el consumo en frenos se resienta un poco.

A un plazo más largo, Racing Import pronostica un avance en las equitaciones de los coches, con un mayor nivel de prestaciones y, por lo tanto, de seguridad vial. Para Manufacturas Wrakynson, el “futuro es incierto”.